El Gobierno dictó hoy la conciliación obligatoria e intervino así en la pulseada salarial que sostienen el gremio de los camioneros, que lidera Hugo Moyano , y la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac), que reúne a unas 45 cámaras. El paro afectaba en gran medida al reparto de combustibles en las estaciones de servicio. La situación pintaba un panorama negro en varias provincias donde la falta de combustibles en algunas estaciones de servicios ya se hacía sentir. En Salta se pudieron ver largas colas de autos en varios puntos de la ciudad.

El gremio de Moyano exige un aumento salarial de 42 por ciento y una compensación extra por las quitas del impuesto a las ganancias. Ayer, los empresarios ofrecieron una suba de 28% en tres tramos. Argumentaron una caída en los volúmenes a transportar y la suba de la nafta y de las tarifas. La propuesta empresarial no prosperó y fue lo que desencadenó en paros sectoriales de las diferentes ramas de los camioneros.

La cúpula de la Fadeeac y los gremialistas volverán a reunirse el miércoles próximo, en la sede laboral de avenida Callao. Hasta entonces, el paro debería quedar sin efecto. Si camioneros no cumple la conciliación, podría ser sancionado económicamente, como ya sucedió durante la gestión de Cristina Kirchner en un episodio similar.

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Sección Editorial

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