El Gobierno de Mauricio Macri informó en forma inesperada su intención de mudar la Sala de Periodistas de la Casa Rosada a un lugar incierto y provocó un rechazo terminante de los periodistas acreditados allí, que denunciaron que ello implicaría una seria limitación al acceso a la información.
El cambio de lugar depararía para los cronistas un daño irreparable porque los alejaría del acceso a lugares estratégicos donde transcurren las actividades principales de la gestión del Presidente y de sus ministros.
Luego de la reunión de gabinete, el jefe del Gabinete, Marcos Peña, fue consultado por los periodistas sobre el cambio de lugar de la Sala de Periodistas que había sido anunciado en dos oportunidades por el director de Prensa, Carlos Galligani.
'Dentro de todo el plan que se está haciendo de mejoras y recuperación de la casa Rosada se está analizando la posibilidad de mejorar las condiciones físicas para el trabajo de los periodistas', dijo Peña.
'Pero por supuesto, como hemos hecho todo este año y seguiremos haciendo, se hará en consenso y conversación con los periodistas aquí acreditados', agregó el jefe de Gabinete.
Ello limitaría, además, el acceso a las fuentes de información y la libertad para circular por los pasillos de la Casa Rosada por donde frecuentemente transitan presidentes, ministros, gobernadores, legisladores y funcionarios que participan de las audiencias que son objeto de información de interés público para los ciudadanos. Es por ello que los periodistas acreditados difundieron el siguiente comunicado:
La Sala de Periodistas, una parte histórica
Los trabajadores de prensa de la Sala de Periodistas de la Casa de Gobierno rechazamos en forma terminante el intento de la administración del presidente Mauricio Macri de despojarnos de nuestro lugar de trabajo diario desde 1944, año en que los gobernantes de la época la emplazaron en el primer piso para que esté ubicada 'estratégicamente cerca del área presidencial'.
A casi tres cuartos de siglo de esa decisión trascendental, la Sala de Periodistas forma parte ya del acervo histórico de la Casa Rosada. Y pasaron muchos gobiernos y de todos los signos políticos.
De cerrarse la Sala de Periodistas, que en el entrepiso alberga además la sede del Circulo de Periodistas Acreditados -con personería jurídica-, se cometería un gravísimo atropello. Irreparable.
Por ello, los periodistas reunidos en asamblea instamos a los funcionarios del Gobierno que oficialmente hicieron correr esa descabellada idea a que recapaciten y nos dejen trabajar con libertad de acceso a las fuentes, sin condicionamientos y en nuestro histórico y emblemático lugar de trabajo. En una democracia la Sala de Periodistas no se toca, coincidieron todos.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora