El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, sostuvo hoy que el proyecto de ley de emergencia social 'es poco claro e incompleto' pero aclaró que 'no se va a trabar el debate', mientras que los movimientos sociales aseguraron que la iniciativa 'es totalmente viable desde el punto de vista fiscal'.
Tras la movilización de las organizaciones sociales al Congreso para reclamar la sanción de esa ley que instruye al Ministerio de Desarrollo Social a crear un millón de puestos de trabajo, entre otras cosas, Frigerio sostuvo que 'así como está, es una ley incompleta' porque 'no plantea de dónde salen los recursos'.
En diálogo con radio Mitre, el ministro sostuvo que 'es un proyecto poco claro, incompleto, no tan serio', pero aclaró: 'Nosotros no vamos a trabar el debate. Estamos de acuerdo en debatir este tema, que es el problema más grave de la Argentina.
¿Cómo vamos a estar en desacuerdo en debatir estas cosas? Pero discutirlo de cara a la sociedad'.
De esta manera, el funcionario nacional le bajó el tono a la posibilidad de que el proyecto -que ya cuenta con la aprobación del Senado- se trabe en la Cámara de Diputados por acción del oficialismo, aunque para que eso no ocurra debería ser incorporado en la convocatoria a sesiones extraordinarias, lo que no está previsto hasta el momento.
Frigerio indicó que, de todas formas, si la Cámara baja le da el visto bueno al proyecto la norma aún debería 'volver al Senado' porque, según dijo, el texto 'no plantea de dónde salen los recursos' y esa materia depende de la Cámara alta.
En este sentido, remarcó que está 'de acuerdo' con el proyecto pero que 'hay que discutir cómo se hace, de dónde salen los recursos, si el Estado puede administrar eso o no, o si hay que generar incentivos para que se creen puestos de trabajo en el sector privado'.
En contraste con Frigerio, el líder del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), Juan Grabois, aseguró que el conjunto de medidas que propone el proyecto 'es totalmente viable desde el punto de vista fiscal'.
Grabois, que también se desempeña como consultor del Pontificio Consejo Justicia y Paz del Vaticano, precisó que 'en gran parte, esos recursos salen de la unificación de los programas sociales que ya existen pero que están feudalizados y muy mal administrados en distintos ministerios'.
Entre las posibilidades de financiamiento, el dirigente social indicó en declaraciones a radio Mitre que el Gobierno podría 'poner un fuerte impuesto al juego, subírselos a la cerveza y los cigarrillos' y que los jueces paguen el Impuesto a las Ganancias.
'Hay, claramente, alternativas financieras, pero hay que tener coraje', reclamó Grabois, quien reconoció que 'puede haber un oportunista que especule con que Macri haga un veto' ante la eventual aprobación del proyecto de ley opositor.
Y agregó: 'La creación de puestos de trabajo es una necesidad insoslayable para reactivar la economía de las barriadas populares, sino para reconstruir un tejido social que se va deteriorando'.

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