El viernes 4 de noviembre de 1966, la agencia de noticias italiana ANSA, informó al mundo que la ciudad de Florencia sufría una de las peores tragedias climática de su historia. Era una inundación causada por el río Arno, que había comenzado a crecer alrededor de las 3 de la mañana.
Al día siguiente, el sábado 5 de noviembre, El Tribuno publicó, con radiofoto incluida, la noticia de la tragedia italiana titulando en tapa: "DESASTRE" Italia sufre una de las más graves inundaciones de los últimos años".
En el desarrollo de la información enviada por la agencia UPI, decía: "Italia sufre hoy la más graves inundaciones ocurrida en los últimos años, con el desborde del (río) Arno y de muchos otros ríos y arroyos de la región.
Al caer la tarde en Italia, habían muerto 18 personas en el país, y se cree -seguía el cable de UPI- que miles más han quedado sin hogar, lo que no ha podido confirmarse, debido a que las comunicaciones están interrumpidas tanto telefónicas como las ferroviarias y las carreteras".
En realidad, Italia estuvo aislada del mundo durante cuatro horas al interrumpirse las comunicaciones internacionales, tanto telefónicas como cablegráficas.
Las obras de arte
Las plazas de Florencia -cuna del Renacimiento- colmadas de arte e historia, estaban intransitables por las correntadas barrosas del Arno, que en determinados lugares de la ciudad, alcanzaron los 5 metros de altura. Según los datos históricos brindados por la agencia noticiosa ANSA, Florencia sufría la mayor inundación de su historia, desde 1270. Su Catedral, del siglo XIII, estaba invadida por las aguas que rodeaban el Baptisterio de San Juan, el campanario de Giotto, y el palacio de Uffizi, en cuya planta superior se conservaban las más grandes colecciones de los maestros renacentistas. El Palacio Viejo, fortaleza de los Médici, quedó aislado y, en su interior, a don Piero Bargellini, el alcalde de Florencia.
Otro edificio histórico, el Palacio Médici - Riccardi, también estaba sitiado por el Arno, al igual que el Registro Civil de donde se perdieron archivos irrecuperables y registros electorales.
Por su parte, las calles de la ciudad se habían transformado en verdaderos canales por donde flotaban a la deriva automóviles y utensilios caseros.
En menos de 12 horas, Florencia fue inundada por 80 millones de metros cúbicos de agua. El río ingresó a la ciudad arrasando todo: casas, negocios, monumentos. El agua llegó hasta los cinco metros de altura y dañó tesoros de la ciudad, la cuna del Renacimiento.
Obras como el Crucifijo, de Cimabue, en la basílica de Santa Croce, la Madalena, en madera, de Donatello, o la Última cena, de Vasari, se convirtieron en símbolos de la inundación.
Las obras de arte dañadas por las aguas casi 1.500; y bajo el agua terminaron un millón de libros y 30 mil automóviles. Las personas perjudicadas fueron 18 mil; 4 mil perdieron sus hogares, y los muertos fueron 35 en total. El hecho fue que con los días, el mundo comenzó de a poco, a enterarse y tomar conciencia, de los graves perjuicios que había causado la inusual crecida del río Arno.
La lista de los salteños solidarios
El Vaticano, por disposición del papa Pablo VI, envió de inmediato condolencias y fondos para los damnificados de Florencia. Y tras del gesto papal, en todo el mundo se comenzó a organizar colectas solidarias. Aquí en Salta, la coordinación solidaria estuvo a cargo del Viceconsulado de Italia, tarea que concluyó el 25 de noviembre.
De entonces nos llegó la lista de salteños que hace 50 años, ayudaron a los damnificados de Florencia. Hubo donaciones anónimas pero otras, con firma y todo: Automotores Noroeste (Nadra - Fiat); Taurus SRL; Francisco, Graciela y Victoria Pagliaro; Bini Bino; Binda- Betella Bini; Giuseppe y Vocalino Russo; Flia. Urbani; Lorenzo Abraham; Juan Paggin; Berti Giovano Gaioni; Sebastián Arangio; Fernando Stagno; Ángel Del Zordo; Sebastián Montagna; Familia Romagnoli; Cintioni Hnos; Sebatian D'Antoni; Familia Mosca; Giulio Bonvecchio; Tienda Borelli; Ernesto Mussini; Miguel Zuretti; Hermanos Crivelli; Salvador Aclud; Familia Cucchiaro; José Russo Torcivia; Guillermo De Cecco; Gabriel Torres; Luz Fernández Seta; Francisco Moschetti; Flia. Defrancesco; Aída Sera de Villareal; Blanca Vera; Mario Perotta; Luis Cercená; José D'Antoni; Benito Crivelli; Artes Gráficas; Ernesto Clérico; Vince Drago; Flia. Taglia; Mar-Hel SA; Giacomo Fazio; Enzo Dorigato; Strachan Yáñez; Padres Franciscanos de Orán; Raynaldo Lucardi; Ellero Hnos; Lahitte SA; Renata y Giulana Mannori; Masciarelli Hnos; Edmundo Di Lela; Jorge Racciopi; Celeste Dal Borgo; Luis Viale y Flia; Nicoló Gianantonio; Guerrero Chiericotti; Efrosina Macaione de Patti; Alberto Carlos Zannier; Felipe D'Innocenzo; Maggio Vasco; Juan y Adelina de Dorigato; Valentin Altobelli; María Isabel Brun; Antonio Pellegrini; Arrigo Benedetti; Antonio Nai; Eugenio Bierti; José y Emilio Zaia; Antonino Balascia; Luis Castellani; Roberto Pérez; Duilio Lucardi; Julio Armanino; Flia. Zamarian; Isidoro Leonarduzzi; Felipe Noto; Aclud Principato Russo; R.P. Raúl Casado; Abram Olivo; Tita Cabral; Habid Yazzle; Rosario Russo Belbruno; Cándido Di Bello; Nicolás Muratore; Carlos Ranzzoni; Domenico Piccolo; Luisa de Pellegrini; Carlos Rosso; Juan Ballato; Raylop SRL; Mario Morosini; F. Torvari; Eduardo Pedano; Noto Santi; Atilio De Monte; Mario Gorgini; José Mascarello; José Presti; Valerio Liberato; Salvador Russo; Santángelo Iori; Angelo Russo Cerame; Claudia Salim; Oscar Oñativia; Tienda La Zarita; Ennio Facini; Argentino Medina; Salvador Gangi; Paulino Costello; Rossana Ventura Piselli; Pedro Butazzoni; Naracic Dusan; Sotelsec Branco; Elio Ceco; Flia Puerari; Felipe Alfieri; José Franzone; Vicente Sánchez; Carlos Bassani; Tarcio De Ceco; Angelo Muratore; Giuseppe Russo Belbruno; Diego Cuartero; Francisco Rueda; José Oiene; Francisco Sgoifo; Flia. Rodriguez; Flia. Quiroga; Nunzia Decapolupo; Benito Zerdán; Vicente Filli y Flia. Mantovani.

El alcalde y la radio

Al principio nadie se dio cuenta de la magnitud de la inundación. El 4 de noviembre era feriado, pues se celebraba el fin de la Primera Guerra Mundial con la victoria de Italia sobre Austria en Monte Grappa. Por eso las oficinas públicas estaban cerradas y en Roma no se trabajaba.
El primero en dar la alarma fue el alcalde Piero Bargellini, que por radio dijo: "¡Florentinos! Invito a todos a permanecer tranquilos y a reducir al mínimo la circulación. Pido a los que tengan botes y medios anfibios que los hagan llegar a Palazzo Vecchio, para los inmediatos socorros sanitarios, alimentarios y de rescate", concluyó.

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