Familiares de Noelia Rodríguez confirmaron la relación amorosa con Aldo "Gringo" Vargas, principal acusado en el juicio oral y público por el homicidio y desaparición de la joven, hace dos años, en Guachipas. Además, aseguraron que él -casi 11 años mayor que ella- se aprovechaba del amor que la joven le profesaba y la sometía a malos tratos y violencia.
En la Sala III, ayer declararon seis testigos, entre ellos el padre, una tía, la sobrina y tres conocidos de la víctima. Los acusados Aldo "Gringo" Vargas, Carina "Tutu" Cardozo y Sergio "Keko" Villagrán se negaron a declarar.
Juan Alberto Rodríguez, papá de Noelia, dijo que no sabía de la relación entre su hija y Vargas pero el día de la desaparición de ella, varios conocidos, incluida otra hija, le aseguraron que la joven tenía una tormentosa relación con el Gringo.
"A mí me comunicó la policía que vuelva al pueblo porque mi hija estaba desaparecida. Yo estaba en el campo. Cuando llegué a casa sabía que algo estaba mal", dijo ante el tribunal.
Aseguró que la noche de su desaparición, en el local donde había un baile popular, observó a Vargas junto a otros hombres, entre ellos a un tal López, quien meses después vociferó, con varias copas encima, delante de vecinos que a Noelia "intentaron hacerla desaparecer quemándola y como no se prendía fuego la fueron a tirar a otro lado, donde había agua y luego la taparon con piedras". Llamativamente a López nunca más se lo vio en Guachipas. A los días se fue a Buenos Aires.
Otro dato aportado por el padre es que la familia apenas notó la ausencia de Noelia, ese domingo 4 de mayo de 2014, una de sus hijas, Cintia Socorro, fue a hacer la denuncia en la policía del pueblo. Sin conocer a Vargas y sus secuaces, la mujer fue enfrentada dos días después en las afueras de la casa, por Vargas, su mujer, Keko y su pareja, quienes le reclamaban por qué los involucraban en la desaparición.
"Yo no sabía quiénes eran ellos. Hasta que una de mis hermanas me contó", expresó la tía de Noelia. La mujer, entre sollozos, contó al tribunal que conocía de la relación de Vargas con su sobrina. "Le dije que no lo viera, que era peligroso".
El testimonio más elocuente fue de Josefina, la sobrina y compinche de la víctima. Contó con lujos de detalles cómo era la relación tormentosa entre Vargas y su tía. Que varias veces la había maltratado y le quitaba dinero y celulares.
"Noelia estaba enamorada. Yo vi la mayoría de los mensajes que él le mandaba. Ese domingo, Vargas insistía por mensajes que la tenía que ver frente a la casa de él", contó.
"Vargas la maltrataba y ella, aún así, no lo quería dejar. Fue su primer novio, Noelia no se cuidaba. En una oportunidad le marcó el cuello con exagerados chupones para que ella supiera que le pertenecía. Vargas a mi tía la tenía agendada en su celular como perra. Su mujer, "Tutu" Cardozo, varias veces había amenazado a mi tía. Yo le decía que lo dejara", repitió.
Dos años desaparecida
El sábado 3 de mayo de 2014, Noelia Rodríguez se dirigió junto a su sobrina hacia Guachipas, donde vivía su hermana, para asistir a un festival folclórico que se llevaba a cabo en el complejo municipal. Permanecieron en el lugar hasta las 6 del domingo. Ese día, horas más tarde, Noelia y sus familiares fueron al festival de doma. Allí estuvieron hasta las 19, cuando la víctima regresó la casa de su hermana, con su sobrina.
A las 20, Rodríguez le dijo a su sobrina: “Me voy, vos ya sabés dónde. Te prometo que vuelvo temprano”. Según testimonios, la víctima había acordado un encuentro con Aldo Darío Vargas. Nunca regresó.

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