Ante la mirada curiosa de una veintena de chicos, un grupo argentino de desarrolladores informáticos y especialistas en robótica presentó al NAO Gardelito, un robot humanoide y autónomo con inteligencia cognitiva capaz de aprender, mantener una conversación y moverse casi como una persona.
La presentación al público se hizo en el Centro Cultural de la Ciencia, ubicado en el barrio porteño de Palermo, y estuvo a cargo de un grupo de trabajo de la empresa IBM, que adquirió al NAO (equipo programable y autónomo) y lo configuró con conocimientos y características propias de Argentina.
La presentación estuvo orientada a niñas y niños, con el objetivo de difundir los avances argentinos en robótica e inteligencia artificial.
El hardware del NAO fue desarrollado por la empresa francesa Aldebaran Robotics, una de las firmas pioneras en la construcción de robots autónomos, y posteriormente desde IBM se le hicieron incorporaciones en su software para dotar al humanoide con funciones que faciliten el aprendizaje y la autonomía.
Con 58 centímetros de altura y una apariencia similar a la de una persona vestida de astronauta, Gardelito funciona en base a un software cognitivo que le permite interactuar, resolver desafíos y responder preguntas. Este programa se llama Watson, un desarrollo que facilita el almacenamiento y el uso de datos de forma "natural y selectiva" a partir de una carga informática, un estímulo verbal o el procesamiento de una imagen.
"Watson posibilita diferenciar paradigmas con el "corpus'' de conocimiento que se quiere formar. Se puede especificar la enseñanza y el aprendizaje del sistema. El aprendizaje es de ida y vuelta", explicó Stella Loiacono, directora de Tecnología de IBM Argentina.
Stella Loiacono DE IBM ARGENTINA "Se puede especificar la enseñanza y el aprendizaje del sistema".
"El sistema incorpora información y a la hora de dar una respuesta se maneja por un ranking probabilístico. Selecciona la mejor respuesta para una pregunta determinada. A medida que lo va haciendo se perfecciona su capacidad de responder y lo que no es correcto se modifica. Eso permite llegar a un mayor grado de certeza", detalló.

"Por ahora Gardelito funciona bajo la modalidad de pregunta y respuesta. Hace poco se le incorporó un módulo de conversación. Eso puede, con el tiempo, evolucionar a una comunicación más fluida, ya que el manejo del lenguaje natural es muy bueno", aclaró Loiacono.
humanoide gardelito1.jpg

La diferencia entre este tipo de tecnología con otras basadas en
inteligencia cognitiva es que Watson posibilita también una diferenciación entre un lenguaje literal y uno contextualizado, dependiendo siempre de la carga de datos y el estímulo sobre dispositivo.
El robot también puede aprender movimientos y luego reproducirlos, adecuándolos a un contexto determinado. Esta fase del adiestramiento no se da forma verbal, por lo que Gardelito copia mediante cámaras y sensores los movimientos de su "maestro". Más allá de ser el centro de conocimiento de Gardelito, la tecnología Watson ya está en funcionamiento en varias partes del mundo y abarcan diferentes usos, desde asistentes virtuales en calls centers, hasta computadoras aplicadas a la ciencia médica. Precisamente en el campo de las ciencias biológicas y la investigación es donde el mundo de la robótica orientó, en los últimos años, el "aprendizaje natural" de sistemas informáticos y respuestas probabilísticas para contribuir a la elaboración de diagnósticos médicos. Por otro lado, tanto Gardelito como otros desarrollos que trabajan con Watson utilizan una base de datos local y, al mismo tiempo, una que está almacenada en la nube de Watson Developer Cloud, la misma es actualizada en todo el mundo, aunque no necesariamente todos los dispositivos se nutren con la misma información.

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