El importante cabecilla del grupo chií hezbollah, Samir Kuntar, y varios miembros de una milicia libanesa-iraní en Siria fueron asesinados ayer en un ataque aéreo en un suburbio en el sur de Damasco. Según diversos medios árabes, entre ellos la cadena de Al Manara, del hezbollah, un caza israelí disparó al menos tres misiles contra el edificio en el que se encontraba Kuntar.
Según medios israelíes, era parte de la cúpula de la infraestructura armada creada en los Altos del Golán a favor del presidente sirio Bashar al Assad y autora de ataques contra Israel.
Hezbollah confirmó la muerte de Kuntar al que ha definido como "mártir". El Gobierno israelí no confirma ni desmiente la autoría del ataque aéreo contra uno de sus principales enemigos con el que además tenía una "vieja asignatura pendiente". Y teme una represalia del grupo chií tal y como han anunciado varios diputados libaneses.
Un proyectil disparado desde el Libano ha impactado ayer tarde en el norte de Israel sin provocar heridos o daños, según informaron varios medios locales.
Para el hezbollah, el líder muerto era "un símbolo de la resistencia"; para Israel, "uno de los terroristas más crueles".
El 22 de abril de 1979, este libanés druso formó parte del comando del Frente para la Liberación de Palestina (FPLP) que penetró en la ciudad de Naharia, al norte de Israel. Tras matar al policía israelí Eli Shajar, irrumpieron en la casa de la familia Eran, llevándose al padre, Dani, y su hija Einat (4) a los que asesinó en la playa. La otra hija de los Eran, Yael, murió asfixiada por su madre que le tapaba la boca para evitar ser delatadas.
"Quería llevármelos vivos al Líbano para hacer un canje de presos", se defendió Kuntar en el juicio en Israel en el que varios testigos denunciaron que disparó a corta distancia a Eran y mató a Einat con golpes de la culata del fusil contra su cabeza.
El 16 de julio del 2008 y tras 29 años en la cárcel, Israel puso en libertad a Kuntar en el canje con el hezbollah, recibiendo los cadáveres de los soldados Eldad Regev y Ehud Goldwasser, muertos en el ataque del grupo libanés que dio inicio a la guerra en verano del 2006.
Desde su liberación, Kuntur se convirtió en cabecilla de hizbollah y recibió el apoyo del líder el jeque Hasan Nasrallah y de Irán. En los últimos años, estuvo operativo en Siria a favor de Al Assad y contra Israel.
"Cuando me lo dijeron, fue una sorpresa. He vuelto a ese día terrible. Se ha hecho justicia", afirmó ayer Smadar Eran, la esposa y madre de los asesinados por Kuntar en el 79.
"Estamos orgullosos de pertenecer a la familia de los mártires después de pertenecer durante tres décadas a la familia de los presos", tuiteó su hermano Bassem Kuntar.
Inicialmente, los medios oficiales sirios informaban que el ataque contra el edificio anoche fue obra de "grupos terroristas".
En declaraciones a la prensa, el ministro israelí de Vivienda y oficial en la reserva, Yoav Galant, confirmó la autoría.

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