El nuevo relleno sanitario para depositar los residuos de Salta capital empezaría a construirse en junio y costaría cerca de 50 millones de pesos, que se costearían con fondos propios del municipio, pero también con aportes de la hacienda provincial, la nacional y el financiamiento que se consiga de organismos internacionales. Se lo nombrará San Javier IV y estará ubicado en el mismo predio donde actualmente funciona el vertedero San Javier III.
En la apertura de las sesiones del Concejo Deliberante, el intendente Gustavo Sáenz apuntó: "En el presente año comenzaremos con la construcción del relleno sanitario San Javier IV, con un proyecto técnico que garantice su funcionalidad y un excelente comportamiento ambiental".
El basural que está en funcionamiento actualmente, al sudeste de la capital, se encuentra próximo a llegar a su tope y por ello se hace insoslayable prever otro que lo reemplace y lo supere en materia ambiental. La vida útil del vertedero San Javier III se agotaría entre fines de este año y principios del que viene, momento en el que se espera que el San Javier IV ya esté en condiciones de funcionar.
"El relleno sanitario San Javier III está llegando a su límite, estimamos que en el transcurso de este año ya va a llegar al final de su vida útil. Se podrá alargarlo un poco más con alguna medida de mitigación pero no pasará de este año o principios del que viene, que llegará a su culminación", marcó el Secretario de Ambiente de la Municipalidad, Federico Casas. En diálogo con El Tribuno, Casas resaltó que "el intendente pretende que no actuemos sobre la urgencia sino que vayamos viendo este tema con previsibilidad, entonces ya empezamos a trabajar en elaborar el proyecto ejecutivo del nuevo vertedero".
El funcionario hizo hincapié en la necesidad de abordar estos temas con anticipación para no encontrarse asfixiados por el apremio en el momento en que el actual relleno agote su vida útil.
El proyecto está en plena elaboración e implica definir qué se quiere hacer, cómo se quiere hacer y todas las especificidades referidas a la obra, tales como los materiales, en qué sector se ubicará el relleno, las características técnicas que tendrá y los plazos aproximados de las etapas de la construcción.
"Para realizar este vertedero queremos tener en cuenta todas las cuestiones ambientales que quizás en la construcción de los otros vertederos no se consideraron", señaló Casas y agregó: "En estos momentos ya hemos iniciado los trabajos de la parte técnica, calculamos que en el transcurso de este mes, a fines de marzo o principios de abril ya tendremos el proyecto ejecutivo listo".
El funcionario anticipó que el nuevo relleno contará con una membrana TAD de 2 mil micrones, un tipo de aislante que resguarda con mayor resistencia el suelo del lugar y que no había sido utilizado en ninguno de los vertederos que se construyeron previamente. "Esta membrana protege para que no haya ningún tipo de filtración hacia las capas inferiores del suelo o las napas de agua", aseguró.
Asimismo, comentó que el San Javier IV tendrá mayores extensiones que el actual basural. Las medidas que se estiman son 247x180 metros de superficie y 7,5 metros de profundidad. El San Javier III, según los cálculos de Federico Casas, tiene 180 x150 metros de superficie y 7 metros de profundidad. Este último se inauguró en 2011 y contemplaba una durabilidad de cinco años que se cumple a mediados de este año.

Los fondos

Una vez que el proyecto ejecutivo esté listo, se iniciará la gestión de fondos para llevar adelante la obra. El dinero provendría en algún porcentaje de las arcas del municipio, pero también se espera tramitar aportes de la Provincia y de la Nación. El financiamiento de índole internacional, como el que provee el Banco Mundial, puede ser una de las alternativas más viables, sobre todo si se tiene en cuenta que dicha institución ya ha derivado fondos para el mejoramiento de los procesos de tratamiento de residuos en Salta.
"Sin haber terminado aún el proyecto ejecutivo estimamos que la construcción costará unos 50 millones de pesos", afirmó Casas y acotó que la primera fecha prevista para el inicio de la obra es a mitad de año. "No tendría que pasar de ese momento, tenemos que iniciarla en el transcurso del mes de junio. Pero es una fecha tentativa, quizá hasta podamos empezar antes".
El Banco Mundial incentivó la inauguración de una planta de biogás que sirve para tratar el gas metano y reducir su efecto invernadero en el medio ambiente. Salta entró en el programa de Bonos Verdes y se convirtió en una de las ciudades pioneras en instrumentar este sistema para reducir el impacto ambiental.
Otra institución financiera internacional que otorga dinero para obras de envergadura es el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Ante esta entidad también se podrán tramitar fondos que atenúen el impacto económico del emprendimiento sanitario que demorará más de seis meses en construirse.

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