El magnesio es uno de los elementos químicos fundamentales y forma parte de las rocas, las aguas y los seres vivos. Químicamente es un elemento alcalino térreo y se lo representa simbólicamente como Mg.
Su nombre deriva de la antigua ciudad griega de Magnesia, al igual que la palabra magnetismo y el mineral magnetita.
El magnesio es uno de los ocho elementos químicos principales de la corteza terrestre. La corteza oceánica está formada esencialmente por basaltos que es una roca rica en hierro y magnesio.
Si tomamos el conjunto del planeta, el magnesio pasa a ser uno de los elementos más abundantes, ya que es un constituyente principal del manto terrestre, esto es la gruesa capa de 2.900 kilómetros que se encuentra entre la fina corteza y el núcleo de hierro.
El magnesio cumple un rol importante en la fisiología de plantas y animales. Especialmente en la clorofila, donde constituye el átomo central de la molécula, y es esencial en la fotosíntesis.
En el cuerpo humano es el cuarto elemento químico más importante. Se lo encuentra en las aguas y en los suelos desde donde pasa a los organismos vivos. Su déficit produce debilitamiento. Por esa razón su uso es tan común en los compuestos farmacéuticos, en complejos polimerálicos, sales y leche de magnesia, etcétera.
"El alemán Max Siewert fue el primero en analizar los contenidos del magnesio en las aguas corrientes y de manantiales termales de Salta".El magnesio no se presenta libre en la naturaleza, tal como por ejemplo lo hace el carbono, en el diamante o grafito, sino formando distintos minerales o bien disuelto en las aguas.
Existen unos 60 minerales de magnesio o que tienen magnesio en su composición. Entre ellos se tienen haluros, óxidos, carbonatos, boratos, sulfatos y silicatos. Los haluros magnesianos son aquellos que precipitan a partir de la evaporación de las aguas marinas en sus estadios finales. Ello ocurrió en algunas regiones muy restringidas a nivel mundial como en Zechstein (Alemania). Allí se formaron minerales como la carnalita (cloruro de potasio y magnesio hidratado) y bischofita (cloruro de magnesio hidratado). Cuando la evaporación de las aguas fue total se precipitaron boratos magnesianos (boracita y otros).
Boratos magnesianos se encuentran también en la Puna argentina, dentro de la Formación Sijes en Pastos Grandes (Salta), que contiene los mayores yacimientos de hidroboracita (borato de calcio y magnesio hidratado) a nivel mundial. Asimismo se conocen óxidos de magnesio como la periclasa y la espinela e hidróxidos como la brucita. Más conocida es la dolomita, el carbonato doble de calcio y magnesio, que forma extensas formaciones en todo el planeta. Depósitos de dolomita se encuentran en Tumbaya (Jujuy). La Formación Yacoraite, una extensa unidad de calizas amarillas del norte argentino, tiene también altos contenidos de magnesio provenientes de la dolomita. Otro carbonato es la magnesita, la fuente principal de provisión del elemento químico.
Dentro de los sulfatos naturales, un mineral común es la epsomita (sulfato de magnesio), la famosa "sal de Epsom", de amplio uso en farmacia. Es un mineral blanco, fibroso y de aspecto sedoso. Sin embargo donde el magnesio forma un amplio número de minerales es entre los silicatos. Uno de ellos el talco (silicato de magnesio), técnicamente es el mineral más blando que se conoce (dureza 1 en una escala de 10), que se muele y se usa como polvo cosmético. También el olivino, los anfíboles, piroxenos y la mica negra son ricos en magnesio. Incluso algunas arcillas son magnesianas, caso de las sepiolitas. Estas pueden formarse en las orillas de algunos lagos o salares.
Es famosa la "espuma de mar" o Meerschaum que provienen de la región de Eskisehir en Turquía y con la cual se fabricaban bellos objetos como pipas de fumar, mangos de bastones y otros ornamentos que lucían como el marfil.
En la farmacopea antigua las sales de magnesio eran muy valoradas. Al igual que ciertas aguas de manantiales, frías o termales, que estaban enriquecidas en sales de magnesio y que tenían un efecto benéfico de laxante o purgante suave. Eran las sales catárticas. Una mención de ellas se encuentra en el mapa de Orán (Salta) de García de León y Pizarro del siglo XVIII. También una de las aguas de Rosario de la Frontera cumple con esa función.
El químico alemán Max Siewert fue el primero en analizar los contenidos en magnesia de las aguas corrientes y de manantiales termales de Salta. Sus trabajos fueron publicados en Alemania y en la geografía de Ricardo Napp de 1876. Además de la farmacopea médica donde tiene una importancia mayor, el magnesio, o los minerales o productos de magnesio, se utilizan en centenares de aplicaciones como revestimiento de hornos de fundición, cosmética, alimentación, industria química, agricultura, construcción, entre otros.
Es un producto esencial en las aleaciones con aluminio para la fabricación de latitas de gaseosas y cerveza. Aumenta la dureza y la resistencia a la corrosión del aluminio de aeronaves.
Los fabricantes de automóviles han introducido componentes de magnesio fundido a presión, tales como carcasas de embrague, soportes de instrumentos, conjuntos de faros y parrilla, para reducir el peso. También se lo utiliza en herramientas, cámaras de video, teléfonos celulares, componentes informáticos y artículos de deporte. En los fuegos artificiales da la luz blanca brillante.
Es interesante comentar que los salares de la Puna albergan decenas de millones de toneladas de magnesio en sus salmueras. Representan un activo negativo cuando de litio se trata, ya que concentrar las salmueras de litio con altos contenidos de magnesio cambia desfavorablemente la relación económica de su aprovechamiento. Esto en razón de que se necesita una tonelada de cal viva por cada punto de magnesio en la solución. Salares con una relación mayor a 1:8 en litio y magnesio pueden resultar antieconómicos con los métodos tradicionales de explotación.
Pero a su vez, visto desde otro ángulo, el magnesio podría aprovecharse como subproducto.
En Chile, los residuos cloro magnesianos (bischofita), de las explotaciones de litio del salar Atacama, se utilizan para estabilizar los caminos. El salar más rico en litio es Uyuni (Bolivia), y paradójicamente es también el más concentrado en magnesio, con una relación de 1:19, e incluso más alta.
Los salares más ricos en magnesio en la Puna Argentina son Incahuasi y Llullaillaco. Esto indica que hay en los salares puneños un recurso potencial enorme de magnesio asociado al litio, potasio, boro y otros elementos. Sin embargo no resulta económico en la actualidad, tanto por su bajo precio y porque el mercado está manejado en más de un 70% por China; que al igual que con las Tierras Raras, cuenta con gigantescas reservas. Más aún en el Tíbet, donde la mayoría de sus salares son netamente magnesianos.

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