En el hogar de la profesora de Inglés Alejandra Rosas (37) y del técnico en Electromecánica Jorge Figueroa (42) una escena se repite a diario. Alejandra llega alrededor de las 20 de una jornada agotadora de doble turno en colegios secundarios. Apenas traspone el umbral de la casa siente que le "saltan a la yugular" los hijos, Bruno (10) y Ana (8), con sus tareas escolares y pidiendo la cena. Todo parece activarse a su regreso, porque Jorge está allí desde las 18, pero aún queda todo por hacerse. "Yo soy muy activa y él es tranquilo hasta la desesperación. Algo ayuda, pero si quiere ver televisión aunque la casa se venga abajo no se priva de hacerlo. Lavar y planchar la ropa, yo. Las tareas escolares de los chicos, yo. La comida, yo, porque él ni un huevo hervido sabe hacer. Anteayer (por el domingo) compré lechuga y la puse encima de la mesada. Salí a hacer las compras y cuando volví seguía ahí. Le pregunté: "¿No la podrías haber lavado?''. Y él me dijo: "No me di cuenta de que me lo habías pedido''", cuenta Alejandra. A su lado, él argumenta que su esposa no siempre es directa con sus solicitudes. "­Nunca lavé la verdura ni sé cómo se hace!", rezonga y añade: "Si quiere, pongo la mesa y doblo y guardo la ropa limpia". A Alejandra le aliviará saber que la ciencia juega en su equipo y que la suya no es una "sensación". Efectivamente, el marido, más que una ayuda en el hogar, da más trabajo que los hijos.
Una encuesta realizada por la Universidad de Michigan y publicada a fines de 2015 demostró que tener un marido crea una carga extra de siete horas en el ámbito hogareño a la semana para las mujeres. Mientras que, para los hombres, contar con una esposa les brinda una hora de descanso más cada semana. Según los investigadores este fallo se desprende de la desigualdad en la distribución de las tareas domésticas entre los miembros de una pareja en la que ambos trabajan. Incluso en un porcentaje significativo de los casos la mujer termina asumiendo la responsabilidad de las decisiones ejecutivas para el hogar.
"Se trata de un estándar conocido. Sin embargo, hay una redistribución significativa de trabajo después del matrimonio. Los hombres tienden a trabajar más fuera del hogar, mientras que las mujeres asumen la mayor parte de las tareas del hogar, incluso aunque trabajen afuera", explicitó Frank Stafford, del Instituto de la universidad que dirigió el estudio. "Y la situación empeora para las mujeres cuando tienen hijos", agregó.
Los hallazgos de Stafford se basan en el análisis de datos recopilados desde 1968 de la dinámica de los ingresos familiares. Los investigadores evaluaron las actividades cotidianas de los participantes y las respuestas de los hombres y las mujeres sobre la cantidad de tiempo que habían pasado cocinando, limpiando o realizando otras tareas domésticas.
Así se dieron con que las mujeres jóvenes solteras estaban empleando alrededor de 12 horas a la semana en las tareas del hogar. Ya las mujeres casadas con más de 60 años habían pasado casi el doble de este tiempo aplicadas al trabajo doméstico. Además las mujeres con más de tres hijos revelaron que están más de 28 horas semanales cocinando y limpiando. Aunque esos datos son impresionantes por sí mismos, el estudio señala también que en el pasado la brecha fue aún más ancha. En 1976, las mujeres mantenían un promedio de 26 horas dedicadas a las tareas domésticas a la semana, mientras que los hombres tan solo 6.
Solteras, más felices
Por otra parte, una encuesta realizada por el sitio estadounidense Today.com a más de 7.000 madres concluyó que el 46% de ellas atribuía sus altos niveles de estrés a la falta de pericia de sus maridos. Para ellas, los hijos no causaban tantos dolores de cabeza ni desordenaban o ensuciaban tanto el hogar como sus cónyuges. Así, lo que más les disgustaba es que en ocasiones sus maridos actuaran como niños y mostraran nula colaboración en las tareas domésticas, a pesar de ser adultos supuestamente responsables. De acuerdo con los resultados, la irritación de las madres proviene del hecho de que no cuentan con suficiente tiempo para hacer todo el trabajo doméstico que demanda un hogar para estar permanentemente limpio y organizado. Tres cuartas partes de estas madres que tienen parejas aseguraron hacer la mayor parte de las tareas de la casa y dedicarse más tiempo al cuidado de los niños que los hombres. Además 1 de cada 5 informaron que el no tener suficiente ayuda del marido era la mayor fuente de su estrés diario.
Tendencia confirmada
Las cifras nacionales acompañan la persistencia de estereotipos de género en la distribución de las tareas domésticas y de crianza de los hijos. Del informe "Los argentinos y la familia", que presentó en 2014 el Observatorio de la Deuda Social Argentina, de la Universidad Católica Argentina, se desprende que del 26% de los hogares monoparentales existentes en el país, (es decir, donde un solo adulto está a cargo de los hijos), el 72% está encabezado por una mujer. Además -según advierte el Observatorio de la Maternidad, en un estudio difundido en 2014-, en los hogares donde ambos en la pareja trabajan, el 60% del tiempo dedicado al cuidado de los hijos lo proveen las madres, el 20% lo brindan los parientes y los padres solo se responsabilizan del 20% restante.

Alejandra Rosas (37 años)
Profesora de inglés
"En la actualidad la mujer trabaja y aporta a la economía familiar, entonces el hombre debería ayudar en la casa y con los hijos. Pero el machismo comienza con los hijos que criamos, a los que, al contrario de sus hermanas, no damos la responsabilidad de lavar su ropa, hacerse el desayuno y lavar el vaso que usaron luego de tomar agua. Para que todo cambie, lo primero es el autoanálisis".
Josefina Tapia (42 años)
Recepcionista del hotel
"El hombre va a trabajar afuera ocho horas y llega a la casa para descansar y sus días libres los 8 dedica al ocio, mientras que la mujer trabaja afuera y de las tareas domésticas no se libra nunca. Ella cumple ocho horas afuera y ocho horas adentro, trae el dinero a la casa, sufre los embarazos, cría a los hijos. El hombre llega derecho al sofá o como mucho saca la basura y cree que hace un favor".

Marcos Liendro (32 años)
Empleado público
"Cada vez somos más los hombres que igualamos o superamos a las mujeres en la realización de las tareas domésticas por lo que me parece que los resultados de estos estudios que se publican en los medios son generalizadores, pero no contundentes. En mi caso, ambos aseamos la casa y realizamos las compras porque no nos da el presupuesto familiar para pagar una persona que nos ayude".





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Agustin Eduardo Pizarro Navarro

Realmente publicar notas de situaciones que pasan en otro pais me parece muy atipio, pero viniendo del El Tribuno no se puede esperar otra coas, lo que si les puedo decir y afirmar contundentemente es que en Argentina, Salta, no pasa esto, por que estan las campañas NI UNA MENOS, las ayuda del gobierno con el boton antipanico y todo eso hace que todo sea igualitario jajajajajajajajaja, MANGA DE PELOTUDOS.

Pepe Argento
Pepe Argento · Hace 8 meses

No se como será en EEUU, pero aca en Argentina la pareja se tiene que romper el lomo para que la familia este bien, y lo que nos estresa es el gobierno no los hijos o el cónyuge. Habría que tomar otro ejemplo, el de la pareja que se utilizó en la nota se sabe que la mujer es una histérica y el tipo se rasca las bolillas.


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