El ministro de Salud, Oscar Villa Nougués, volvió a atribuir las muertes por desnutrición a la deshidratación. En una comisión de Diputados negó ayer que se haya intentado ocultar algún caso. Villa Nougués calificó a las muertes ocurridas en agosto y anunciadas en septiembre como "una triste noticia". Aseguró que se debieron a "deshidratación secundaria que produjo la gastroenteritis".
El argumento del ministro no es nuevo. Al respecto, vale señalar que el referente de las políticas nutricionales de Salta, Abel Albino, fundador de Conin, había dado la siguiente explicación: "Un chico mal alimentado tiene que hacer economía de guerra. Cancela su programa de defensas y cancela su programa de bomba de sodio. Como no tiene programa de bomba de sodio se deshidrata con facilidad. Como no tiene programa de defensa, se infecta con facilidad. Entonces hacen gastroenterocolitis, deshidratación. Eso es desnutrición". En una entrevista con El Cronista, en septiembre de 2015, Albino añadió que "el cerebro es el órgano que más rápido crece y el primer año marca la suerte del sistema nervioso central. Por eso es tan importante la alimentación en los primeros años de vida. La desnutrición es el resultado final del subdesarrollo". En esa oportunidad, recomendó "diagnósticos precisos y una política de Estado; si no, ­estamos paveando!".
Ayer, Villa Nougués aseguró que "los niños -muertos en agosto- estaban vigilados nutricionalmente con un programa del ministerio". El ministro admitió que los niños estaban con bajo peso, pero eso "no implica que no se los haya asistido". Fue un tácito reconocimiento del fracaso de la estrategia de los agentes sanitarios quienes, según dijo, trabajan coordinados con los ministerios de Primera Infancia, Educación y Asuntos Indígenas. Hace unos días, el Gobierno había desplazado -e iniciado una investigación administrativa- al gerente del hospital de Santa Victoria Este, Ramiro Soraire, para determinar si incurrió en alguna falta al divulgar la muerte de los dos bebés por cuadros de deshidratación aguda. Fuentes oficiales admitieron en ese momento que se investigaría "no solo la responsabilidad de Soraire al frente del hospital, sino también del cuerpo médico que atendió a ambos bebés".
Ayer, el bloque del Partido Obrero denunció que "la situación en el norte es deplorable". Y la diputada Gabriela Jorge se animó a pedir la renuncia de Villa Nougués.

Señales de emergencia

La crisis social en el norte salteño llevó a las comunidades wichis a solicitar la mediación del obispo de Orán, Gustavo Zanchetta, quien el lunes 12 debió llevar alimentos al kilómetro 5. Desde el lugar, el religioso se comunicó con el ministro de Asuntos Indígenas, Luis Gómez Almaraz, para pedir “médicos, agua y comida”.
Modesto Rojas, cacique de la comunidad, contó que “es la primera vez que alguien (por Zanchetta) responde tan rápido a un pedido que hicimos”. El segundo día del triduo del Milagro, Zanchetta denunció que “los chicos desnutridos están en la mayoría de las comunidades y nadie hasta el momento se preocupa por ellos. Los que peor están son los que viven monte adentro”.


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Sección Editorial

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ALBERT LUIS
ALBERT LUIS · Hace 5 días

que descarado Hdmp....QUE ESTE SR ..PREGUNTEN SI TODA LA POBLACION WICHI ....TIENE ASCESO AL AGUA POTABLE...QUE INVERSION HICIERON ....????SI EL MISMO HIZO UN RELEVAMIENTO O CONOCE LOS LUGARES , LA DESOLACION DONDE VIVEN NUESTRO HERMANOS OLVIDADOS...'????? CON LA TEORIA DA EXPLICACION ......LA PRACTICA DEJA MUCHO DISTANCIA...LEJOS QUE SE PUEDA REVERTIR.........TIENE UNA GRAN MOCHILA ....EL TEMA AGUA POTABLE DE ESTAS ETNIAS,...LA LUCHA CONTRA EL DENGUE....EL HOSPITAL SAN BERNANDO........SON INOPERANTE.........YA LO DEMOSTRO.....CUANTA MUERTES LLEVA EN SU ESPALDA POR INCOMPETENCIA.......

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