El papa Francisco lamentó hoy que muchas personas no asuman el compromiso con el destino de los refugiados en Europa, al presidir la celebración litúrgica del Domingo de Ramos en el Vaticano, mientras los obispos argentinos encabezaron en las catedrales el ritual tradicional de la bendición de ramos de olivo. Las ceremonias de liturgia de la Pasión del Señor dieron inició asía a la Semana Santa, en la que la grey católica conmemora la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. ôA Jesús se le negó toda vía hacia la justicia", afirmó el pontífice en su reflexión del texto evangélico desde la plaza San Pedro. Y, agregó: ôJesús sufrió también en su propia carne la indiferencia porque nadie quiso tomar responsabilidad por su destino". ''Pienso en tantos marginados, en tantos refugiados y también en tantos que no quieren asumir la responsabilidad de su destino'', aseveró al referirse a la situación de sirios y norafricanos que intentan llegar a Europa y muchas veces son expulsados por las autoridades. Francisco recordó también que el Domingo de Ramos se celebra la Jornada Mundial de la Juventud, cuyo encuentro mundial el pontífice presidirá en julio en el Cracovia, Polonia. ''Mi saludo especial va para los jóvenes aquí presentes y se extiende a todos los jóvenes del mundo. Espero que puedan venir en gran número a Cracovia, patria de san Juan Pablo II, iniciador de las Jornadas Mundiales de la Juventud'', sostuvo.
Las calles y plazas, colmadas
Por último, animó a los peregrinos presente en la Plaza de San Pedro a vivir con intensidad espiritual" la Semana Santa. En Buenos Aires, miles de personas participaron ayer del gesto misionero por los barrios porteños y de la procesión que culminó con una misa frente a la basílica de San José de Flores presidida por el cardenal Mario Poli. Obispos, sacerdotes y fieles salieron desde la mañana a las calles y plazas en todas las ciudades del país para bendecir a comercios y transeúntes, a quienes se les obsequió ramos de olivos y estampas. La iniciativa, que fomentó el hoy papa Francisco cuando era arzobispo de Buenos Aires, llevó por lema ''Nunca deja de amarnos'' y tuvo como objetivo ''hacer de la ciudad un santuario donde todos puedan encontrarse con el amor de Dios''. ''Este Año de la Misericordia, Jesús que está siempre presente nos abrazará también con su misericordia en las calles de nuestro barrio'', destacaron los organizadores. El gesto se realizó mediante una procesión por la avenida Rivadavia desde Congreso hasta Parque Rivadavia, otra por las avenidas Santa Fe y Cabildo desde Retiro hasta la avenida General Paz, y una tercera que se desplazó por avenida Triunvirato entre Olazábal y Avenida de los Incas. Asimismo, se instalaron ''mesas en clave de misión'' en lugares y esquinas estratégicas de la Ciudad: Plaza Constitución, Parque Centenario, avenidas Beiró y Lope de Vega, avenida Constituyentes 5900, Plaza Richieri, y en Artigas y avenida Mosconi.

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Álvaro Figueroa
Álvaro Figueroa · Hace 8 meses

El padre Jorge, hace frecuentes comentarios sobre los refugiados y las personas que, según él, no asumen el compromiso con ellos, pero nunca dice cuántos recibió en el Vaticano.


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