El papa Francisco "reza" y "tiene en su corazón" al único argentino condenado a muerte en los Estados Unidos, Víctor Saldaño, según le transmitió ayer en una audiencia privada a su madre, Lidia Guerrero.
"Me dijo que rezaba por él y que lo tiene en su corazón", aseguró ayer Guerrero en una conferencia de prensa luego de reunirse con el Pontífice.
El Papa "fue muy agradable, me hizo algunos comentarios sobre el caso, que él ya lo conoce. Fui recibida con mucho amor. Me dejó expresar todo lo que yo le pedía", agregó.
"Tuvimos el gran privilegio de que nos concediera una nueva entrevista. La Iglesia Católica lucha contra la pena de muerte y este es un caso testigo de la forma en que se aplica", aseveró Guerrero, acompañada por sus representantes legales en la apelación ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, Juan Carlos Vega y Juan Pablo Cafiero, exembajador ante el Vaticano.
"Su estado mental está totalmente deteriorado", lamentó Guerrero sobre el estado de salud de su hijo, que desde 1996 espera en el denominado "corredor de la muerte" en una prisión de Texas.
"He venido a pedir ayuda para todo lo que el Papa pueda hacer como Jefe de la Iglesia Católica, como líder apostólico y por su concepción sobre la pena de muerte", agregó.
"Tengo fe de que va a poner todo su empeño como en todos los asuntos que trata y va a tratar de ayudarnos en el caso de mi hijo", aseguró la madre, visiblemente emocionada tras el encuentro con el Pontífice, el segundo luego que en febrero de 2014 lo saludó durante una audiencia general.
Saldaño nació en Córdoba en 1972 y está preso en la cárcel de Huntsville, Texas, tras haber sido condenado a muerte por el robo y asesinato del estadounidense Paul King, en 1995.

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