El decano de la Escuela de Educación de la Universidad Austral, Julio Durand, dialogó con El Tribuno sobre algunos aspectos de la educación superior privada a nivel nacional. Destacó que luego de casi 50 años de desarrollo de la universidad privada, la Argentina va a tener un presidente graduado en una institución privada.

¿Cómo ve la educación superior privada en la Argentina?
En los últimos días está saliendo un poco más de información porque el próximo presidente del país es egresado de una universidad privada.

¿Qué la diferencia de la educación pública?
Yo pienso que no la diferencia en nada. Un gran avance en los últimos 20 años en que está vigente la ley de educación superior argentina es que se ha ido logrando articular la educación superior -universitaria y no universitaria- como un sistema que atiende las necesidades de la población que se tiene que formar en instituciones de diversos tipos: sea de gestión estatal o privada.
A nivel popular o de visiones se tiende a considerar la universidad pública como más masiva, de ingreso abierto, gratuita, y por otro lado, a la privada con un carácter más acotado, con infraestructura más reducidas, educación más personalizada y menor posibilidad de acceso, dado que requiere de una inversión pecuniaria.

Un informe nacional señala que en la última década la matrícula en las universidades privadas se incrementó más que en las estatales. ¿Esto es así? ¿Por qué?
Desde 2001 aumentó la cantidad de universidades nacionales creadas por ley y, en un número menor, crecieron las universidades privadas. Sin embargo, las inscripciones en el sector estatal fueron más lentas, mientras que aumentó en las privadas.
En mi opinión, esto puede responder a dos puntos: a la difusión de lo que sería el sistema de educación a distancia y a la preferencia de un mejor rendimiento al nivel de finalización de los estudios debido a que la deserción es mucho mayor en las estatales que en las privadas.

Sin embargo, el mismo informe advierte que la eficacia de graduación en las privadas disminuyó, ¿cómo se explica esto?
Creo que ese índice también refleja la cantidad de alumnos online, donde realmente se da un nivel de deserción mucho mayor al presencial. También hay otro indicador sobre el incremento de la edad promedio de los ingresantes al sistema en las universidades privadas, es decir, cambió el perfil, de ser el típico chico que termina el colegio e ingresa al primer año.
Eso responde al tipo de oferta que se está expandiendo de carreras online, donde accede el tipo de alumno no tradicional, mayor, que ha tenido experiencia en otra universidad nacional o privada, generalmente trabaja y tiene menos posibilidades de estudiar que un alumno tradicional.

En la Argentina, la eficacia de graduación es baja. De hecho, estamos por debajo de Brasil y Chile.
Sí, es baja en todo el sistema. Tanto en Brasil como en Chile hay cierto mecanismo de selectividad cosa que la Argentina no tiene.
Creo que es una invitación para las universidades a reflexionar, a mirar hacia adentro y preguntarse ¿qué se está haciendo para facilitar que los estudiantes culminen sus estudios satisfactoriamente? Y no como a veces se argumenta que es como privatizar el fracaso: que los chicos no están preparados, que la secundaria no cumple su función, que no es un problema de la universidad. Eso es un error. Las universidades tienen que asumir cómo son los jóvenes, los alumnos que están recibiendo y tratar de analizar que si no deberían cambiar sus estilos didácticos o dispositivos pedagógicos.

Pero concretamente, ¿qué se hace para retener a esos chicos?
Justamente, un trabajo que estamos realizando en la Escuela de Educación con la Facultad de Administración de Empresas es ayudar a los docentes a entender el perfil de sus alumnos y ver cómo pueden abordar las clases.
Hemos pasado de la queja de decir los chicos no atienden en clases, están distraídos, faltan o no se involucran en el proceso de aprendizaje, a pensar que quizás no sea más la dinámica de la clase magistral o el método del caso que se aplica en determinadas circunstancias, hay que adaptarlo a esta otra circunstancia. Hace falta otra actitud por parte del docente y no simplemente echarle la culpa del bajo rendimiento a la poca preparación del estudiante.

¿Es un mito que el graduado de una universidad privada tiene menos prestigio que el de una pública?
Yo creo que no admite una ley general, depende de las carreras; por ejemplo, se podría decir que hay carreras donde los egresados de universidades privadas pueden ser tan prestigiosos como los de universidades pública.
Por ejemplo, los egresados de las carreras de Medicina del Favaloro, del Cemic o de la universidad del hospital Austral que tiene una alta performance en exámenes de residencia médica, donde suelen ocupar puestos altos, que es uno de los indicadores de calidad de la formación médica. Tradicionalmente se ocupaban con egresados de gestión estatal.
Hay otras carreras que tienen la percepción de un menor nivel de exigencia que puede afectar a algunas instituciones, pero no pasa por ser público o privado el prestigio sino por el nivel de exigencia real de determinadas carreras que a veces puede ser percibido por el público como carreras fáciles o carreras más difíciles, no importa dónde se dicten. Una carrera de ingeniería es difícil en el sector privado y estatal.

¿Qué opina de los exámenes de ingreso?
En el sector estatal no hay exámenes de ingreso general, salvo algunas carreras de Medicina. Es un sistema que se lo considera de acceso irrestricto y abierto, que por cierto es una peculiaridad de Argentina. En muy pocos países se da el ingreso irrestricto porque tienen una mayor conciencia de que los recursos del Estado son limitados y que hay que tratar de usarlos de modo apropiado.
Justamente se trata de ayudar a los que más necesidad tienen de esa ayuda. En mi visión este tipo de sistema de ingreso irrestricto termina perjudicando al que más lo necesita porque le impide recibir toda la ayuda que sería mayor.
¿Cuál es el nivel de abandono en las privadas?
Por lo general se calcula en la Argentina una tasa de deserción superior al 60%, que es más acentuada en las de gestión pública que en las privadas, donde ronda el 40%.
Esto está cambiando o empeorando creo yo, es una hipótesis todavía, por la mayor presencia de alumnos a distancia.

¿El primer año es también el más complejo en el sistema privado?
Es un desafío mundial. La experiencia del primer año en la universidad es un campo de estudio específico en la gestión universitaria, pero se agrava por el ingreso irrestricto. No se toman todos los recaudos para una orientación adecuada.
¿La transferencia al medio sigue siendo una cuenta pendiente en las universidades privadas?
Creo que no. La transferencia al medio es como una dimensión de la extensión. En universidades privadas que he podido ver en el interior del país se da una fuerte inserción de éstas en sus medios locales.

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Sección Editorial

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Ram Test
Ram Test · Hace 12 meses

El prestigio de la universidad debe pasar por su calidad de trasmitir conocimiento la exigencia es una cualidad heredada de esto. La ceguera de las especialidades es lo que nos aleja de la universalidad.


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