El hombre que irrumpió en la morgue de Orán y profanó el cadáver de una joven mujer será derivado desde la ciudad de Orán hacia esta capital y alojado en el hospital neuropsiquiátrico Miguel Ragone.
Esa fue la salomónica decisión de la fiscal del Distrito Judicial del Norte para el caso que conmocionó la opinión pública nacional.
Fernando Pacheco, de 23 años, quien estuvo detenido por el salvaje acto de necrofilia que protagonizó en la morgue de Orán, fue declarado inimputable para la Justicia.
Pacheco, cabe recordar, quedó detenido cuando fue sorprendido sometiendo sexualmente el cadáver de una joven mujer oriunda de Isla de Cañas.
El sujeto, que ingresó por la guardia del hospital, protagonizó un hurto, algunos daños y otras conductas reprochables antes de llegar a la morgue.
La Fiscalía Penal de Orán, a cargo de Daniela Murua, tomó intervención e imputó a Pacheco los delitos de hurto y daños, pero no por necrofilia.
Luego de algunas diligencias y pericias psiquiátricas, se determinó que el hombre padece esquizofrenia sin medicar.
Con la intervención del juez de Garantías 1, Claudio Parisi, se declaró su inimputabilidad por lo que se solicitaron medidas de seguridad y que sea hospitalizado en el hospital Ragone de la ciudad de Salta.

El caso

El espeluznante e inédito caso de necrofilia se produjo en la madrugada del 3 de mayo pasado, cuando el joven Pacheco fue hallado profanando sexualmente el cadáver de una mujer, cuya muerte paradójicamente se produjo en circunstancias aún no esclarecidas.
La profanación del cuerpo se produjo cerca de las 3, cuando un enfermero del hospital sintió ruidos extraños en el subsuelo, donde funciona la morgue, y bajó a ver qué sucedía y en tal circunstancia sorprendió a Pacheco sobre el cadáver de una joven mujer fallecida en la localidad de Isla de Cañas.
El sujeto -según testimonios recogidos- se ofuscó con el enfermero que convocó al 911 para que la fuerza pública lo hiciera desistir de seguir profanando los restos de la mujer.
Al ser demorado, el sujeto dijo que había descendido de un ómnibus interurbano que había abordado en la localidad de Hipólito Yrigoyen, y que lo hizo enfrente del hospital a las 3.30.
Muchas versiones surgieron prácticamente de inmediato, algunas de ellas indicaron que al ser detenido el joven necrófilo dijo que "sintió un llamado insaciable de tener sexo en ese hospital", llamado que no pudo soportar y se dirigió presuroso hacia el interior del mismo.
Fuentes del hospital dijeron entonces que no se pudo esclarecer si conocía el edificio por dentro, ya que en el supuesto derrotero no equivocó el camino hasta llegar al subsuelo. Se supo, además, que el muchacho no tenía vínculo alguno con la mujer fallecida, quien residía en el municipio de Isla de Cañas, distante a 110 kilómetros de la ciudad de Orán. Poco antes de su acto de necrofilia había saqueado al santo protector del lugar.
Pacheco tenía en su poder una mochila en la que portaba una frazada y billetes que había hurtado del cofre del santo.
La conmoción en la ciudad no se hizo esperar y se tejieron historias de todo tipo.

Sin tratamiento

En las últimas horas la Justicia del Distrito Judicial del Norte determinó tras las pericias médicas y psiquiátricas que el joven Pacheco padece de esquizofrenia y que al parecer jamás había sido tratado.
Muchos aseguraron que el macabro episodio, único en la historia de la ciudad, se trató de un lapso de insania mental, un acto repudiable.
Otros, místicos como las culturas de las etnias que habitan el departamento Orán, condimentaron con comentarios folclóricos de sus propias creencias y sus miedos ancestrales de ritos que rozan lo satánico, versiones que alimentaron aún más la perplejidad del asombrado público norteño.
Fuentes oranenses afirmaron que hasta las últimas horas de ayer no había llegado aún el oficio del traslado de Pacheco.

La mujer, otra historia alucinante

La víctima del ahora declarado inimputable fue en vida una mujer asociada a prácticas satánicas. Se supo que padeció desnutrición y que alucinaba extrañas "conversaciones".
El cuerpo profanado por Pacheco estaba judicializado. Horas antes del suceso la mujer había dejado de existir en circunstancias dudosas. Esa fue la razón por la cual fue traslada desde Isla de Cañas hacia la ciudad de Orán. Su cuerpo pesaba solamente 42 kilos y cuando ingresó el necrófilo a la morgue ya se le había realizado la autopsia. Para muchos, lo sucedido no fue una casualidad.

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dario jorge daguerre DAGUERRE

que no lo dejen cerca de los de gimnacia


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