El juez de Garantías 1 de Metán, Mario Teseyra, resolvió ayer rechazar la acción de amparo colectivo interpuesta por diez vecinos de la localidad que solicitaban la conservación del histórico edificio parroquial, cuya estructura fue afectada por el temblor que azotó la zona el pasado 17 de octubre.
En su resolución, el magistrado dejó sin efecto la medida cautelar solicitada por los amparistas, a la que había hecho lugar, para que se detengan, en forma provisoria, los trabajos de demolición que se estaban llevando adelante.
El amparo para que se conserve la parroquia fue interpuesto por los vecinos galponenses Marcelo Giménez, Julio Modesti, Eduardo Joaquín Caillou, Lucia Barrientos, Horacio Thomas, Inés Guaymás, Luis Carán, Leonardo Clérico, Favio Barquez y Martha Pérez, con el patrocinio de las abogadas Cristina Pérez y Mariana Cendoya, en contra del Arzobispado de la provincia, la Municipalidad y el Concejo Deliberante de El Galpón, debido a que las autoridades habían autorizado, a través de una ordenanza, los trabajos de demolición para que se proceda a la construcción de un nuevo templo, mediante un proyecto impulsado por el propio arzobispo de Salta, Mario Cargnello.
"Más allá del proceder adecuado al derecho por parte de los poderes que intervienen en la sanción de la ordenanza, el contenido de la misma no vulnera garantías fundamentales", dijo el juez Teseyra en la resolución.
El magistrado destacó que: "Nos encontramos con un edificio en avanzado estado de demolición, con dos intervenciones en el mismo, una en 1930 en donde se reforma la construcción original, que data de 1872 y otra de 1960 en donde se reforma el altar y el presbiterio, por lo que de la construcción original solo se cuenta con un menor porcentaje. Pero tampoco podemos negar la sensibilidad de los feligreses hacia el lugar y su conservación. Aún así entendemos que la situación en la que se encuentra el inmueble al día de la fecha no genera motivo de resguardo alguno. Sin perjuicio de los informes técnicos elaborados por los ingenieros García y Cambronero (fs. 276/279), los que concluyen que se puede recuperar parcialmente el edificio a fin de permitir la ejecución del nuevo proyecto del templo sin que la comunidad pierda un lugar para el culto, para finalmente demoler el edificio afectado con la recuperación de elementos como el coro y aberturas para su reciclado y uso en la nueva obra", señaló el magistrado metanense.
Y agregó que es claro que la tecnología y la seguridad, cuestiones elementales para habilitar un lugar para uso público, no son posibles de insertar en la recuperación del edificio tal como se encuentra, ya que todas las medidas de contención de estructuras propuestas son provisorias, implicando además un nuevo y elevado gasto, aparte del previsto para la elaboración del proyecto de construcción de un nuevo templo propuesto por el Arzobispado, gasto para el cual no existe presupuesto alguno, tornando inviable la opción del refuerzo de estructura propuesto.
Mario Teseyra JUEZ "Hay una necesidad de la feligresía galponense de contar con una parroquia segura y más amplia".
Valor cultural e histórico
"Si nos referimos al contenido cultural e histórico intangible, entendemos como necesarias la intervención del órgano que cuenta con las condiciones técnicas para opinar respecto a este punto, previa a todo inicio de demolición, lo que no sucedió oportunamente, por lo que no se pudo arribar a una apreciación respecto al valor histórico que pueda poseer el edificio en cuestión, a pesar de las medidas llevadas a cabo por este juzgado", remarcó.
El juez Teseyra señaló por otra parte, la falta de previsión y resguardo en la ejecución de la demolición, sin el control técnico adecuado. "Lo que requiere que se recomiende y exhorte a las autoridades eclesiásticas y al personal técnico a sus órdenes, que dicha demolición se continúe ejecutando en forma responsable y adecuada a las normativas de higiene y seguridad, con una mirada amplia en procura de la conservación de todo elemento plausible de reciclaje", destacó.
El magistrado dijo en el fallo que no se puede dejar de poner de resalto la necesidad que tiene la feligresía católica galponense de contar con un espacio más amplio, toda vez que la alta concurrencia de gente durante las celebraciones dominicales, así como en la celebración de las fiestas patronales, genera tales requerimientos de mayor amplitud.
"Por lo que entendemos imperioso que el término en el que se concluya la obra del nuevo templo, sea el menor posible", indicó.

La opinión del fiscal
El fiscal Sergio Castellanos, a requerimiento del juez, opinó con anterioridad que se debía rechazar el amparo. "Dentro de este contexto es menester tener presente que si bien el municipio declaró al edificio donde se erige la iglesia San Francisco Solano, monumento histórico, es el mismo municipio, conforme a sus facultades autónomas, el que tiene la posibilidad de dictar la ordenanza objetada, sin que la misma, a nuestro entender, conculque derecho constitucional alguno. Por el contrario, se está protegiendo la seguridad de todos los ciudadanos, ya que en virtud del sismo ocurrido en la zona de El Galpón, el templo sufrió daños de consideración", opinó el fiscal Castellanos.
El representante del Ministerio Público señaló que a esto se suma el desgaste de la estructura, propio del paso del tiempo. "Esto hace casi imposible su refacción", dijo.

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