El río Rímac de Lima está muy "enfermo"

Roberto Cortijo

El río Rímac de Lima está muy "enfermo"

El río Rimac, principal proveedor de agua de Lima, está muy enfermo por la contaminación y el cambio climático. Un problema para la segunda capital más desértica del mundo detrás de El Cairo, donde un tercio de la población solo tiene agua unas horas al día o ni siquiera la tiene. El Rímac -hablador, en quechua- nace en los Andes centrales a más de 5.000 metros de altitud y, en su recorrido de 150 kilómetros rumbo al océano Pacífico, atraviesa fértiles valles agrícolas y actividades mineras para entrar ya enfermo en la ciudad.
Es bombardeado diariamente por 1.185 focos contaminantes de diverso tipo. Según la estatal Autoridad Nacional del Agua (ANA), en su cuenca alta el río recibe relaves mineros y aguas ácidas de industrias minero-metalúrgicas; en su cuenca media la contaminación viene de la actividad agrícola, avalanchas por lluvias, materia orgánica, metales y polución microbiológica. Mientras que en su cuenca baja, básicamente urbana, el río recibe desagües, desperdicios, residuos sólidos y químicos de las industrias. De acuerdo a la ANA, descontaminar el Rímac tomaría 10 años y una inversión de mil millones de dólares, un plan elaborado con apoyo de Corea del Sur, y que contempla construir reservorios, plantas de tratamiento de aguas y hasta programas de reforestación. La eliminación de los vertederos de desperdicios, que son los principales contaminadores.

Mucho sufrimiento

Unos 6 millones de habitantes de Lima reciben agua las 24 horas; 2,5 millones solo tienen agua en sus cañerías unas horas al día y otros 370.000 personas se abastecen de pilones o grandes tanques, muchos de ellos lejos de sus viviendas. En Lima hay 700.000 personas que no cuentan con agua potable, y que viven en el cinturón pobre de la periferia de la ciudad. Este sector debe recurrir a los camiones cisterna, pagando seis veces más por el agua que un hogar conectado a la red de Sedapal, según la Superintendencia Nacional de Servicios. "El problema es la falta de un catastro que nos informe de la población sin servicio de agua, dónde está ubicada, cuál es su crecimiento en la periferia de Lima", dijo el consultor hídrico Leopoldo Monzón. Ante la falta de conexiones, el distrito limeño de Surco aún utiliza canales prehispánicos de más de 2.000 años que trasladan agua del río Rímac. El 90% de sus parques y jardines son regados por esos conductos de piedras, lo que contribuye a la salud ambiental y conservación del ecosistema.

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