"El segundo semestre son los padres"

Fernando Gutiérrez

"El segundo semestre son los padres"

"El segundo semestre son los padres", decía un irónico comentario publicado en Twitter, que se viralizó rápidamente en la red. "El 1 de julio, para recibir al segundo semestre, vamos todos al Obelisco", expresaba otra persona, que optó por tomarse con buen humor la actual situación económica del país. Frases de este tipo, que se multiplican en la web, sintetizan el estado de ánimo que predomina no sólo en buena parte de la sociedad. También entre las empresas, analistas y en el ámbito político. Sucede que a medida que avanza el calendario se acrecientan las dudas sobre la casi "mágica" resolución de problemas que llegará apenas se inicie la segunda mitad del año.
Por lo pronto, las expectativas positivas que se han generado se transformaron en el mayor riesgo político para Mauricio Macri. El problema es que si esos síntomas de mejora se demoran en llegar, se generará un efecto boomerang que le terminará restando apoyo a la administración macrista. De acuerdo con la previsión oficial, a partir de julio la inflación debería iniciar un camino fuertemente descendente para finalizar el año en torno del 25% anual.
Por cierto, esta meta hoy día luce casi imposible, habida cuenta de que sólo el primer cuatrimestre ya acumuló una suba del 17%.
Según la versión oficial, es también a partir de julio que se producirá la postergada y prometida "lluvia de dólares" por parte de inversores extranjeros como también de ahorristas locales que llevaron sus ahorros al exterior o a las cajas de seguridad de los bancos. En paralelo, el Ejecutivo también se ocupó de generar fuertes expectativas respecto del nivel de actividad, que debería comenzar a expandirse a partir de ese mismo momento. Lo que el Gobierno no logra ocultar es que cuanto más se acerca la fecha crucial, mayores son los síntomas de descreimiento.
El dicho que circula entre los directivos de compañías es que la gran diferencia entre el macrismo y el kirchnerismo es que durante la gestión de CFK salían "con caras largas" de las reuniones con funcionarios pero luego invertían para expandir sus negocios. Ahora, todos aplauden a los ministros y se van con sonrisas, pero nadie arriesga un peso, en un contexto signado por una economía fría y desplome del consumo. A un mes y medio de que comience el ansiado segundo semestre, los indicadores económicos siguen siendo malos.
  • La industria en marzo volvió a retroceder (cayó 1,8% en la comparación anual).
  • Las ventas minoristas descendieron un impactante 5,8% en relación con el año anterior que, de por sí había sido flojo, según datos de CAME.
Pero, lo peor de todo, es que este frío escenario se da en un contexto de alta inflación. A la espera de que la economía mejore, el Gobierno se ha fijado como prioridad trabajar sobre el humor social para tratar de instalar la idea de que "lo peor ya pasó".
A la hora de la verdad, las buenas noticias no alcanzan para invertir y pagar sueldos. Y, mal que le pese al macrismo, los empresarios además están pidiendo más pesos en la calle.

¿Qué te pareció esta noticia?

Compartí

0

Te puede Interesar

Comentá esta Noticia