La tormenta de ayer a la madrugada dejó calles anegadas, provocó el derrumbe de paredes, deslizó escombros y material rocoso e inundó las viviendas de algunas familias que debieron ser evacuadas. En total fueron 18 las personas que recibieron ese tipo de asistencia, diez de ellas en el comedor Padre Martearena de ampliación 20 de Junio, cuatro en el Centro Integrador Comunitario (CIC) de Santa Cecilia y otros cuatro en la subcomisaría de Castañares.
Además, en la cochera de una de las Torres Balcarce, con entrada sobre calle 12 de Octubre, la inundación tapó íntegramente a 25 autos que quedaron inutilizados. Personal de la Subsecretaría de Prevención y Emergencias municipal se ocupó de realizar el desagote mediante mangueras y bombas móviles.
En el barrio Ceferino los vecinos lamentaron el desborde del tendido cloacal, que nuevamente infectó la zona e impregnó el lugar con un pestilente aroma. Similar situación se vivió en la zona centro-oeste, en Caseros al 2000 y alrededores, donde los desechos de las cloacas se esparcieron por las calles.
El director general de Emergencias de la comuna capitalina, David Leal, le confirmó a El Tribuno que en el cerro San Bernardo hubo desprendimientos rocosos en el tramo que va del poste 50 al 130. Debido a ello, se suspendió el tránsito en el lugar en las primeras horas de ayer y había estado de alerta ante posibles nuevos desplazamientos.
La misma suerte corrieron los vecinos de barrio La Loma y de la zona lindante al terraplén que conduce a San Lorenzo, donde hubo derrumbes de escombros, caída de postes de luz, desmoronamientos de muros y una sucesión de vías de circulación anegadas: Luis Burela, General Güemes, Coronel Suárez, Pacheco de Melo, España, Luis Gemes, 12 de Octubre y la Circunvalación Oeste. Las instalaciones de la Infantería, en Luis Güemes y 12 de Octubre, estuvieron anegadas por los escombros que atiborraron sus inmediaciones.
Otro flanco de la ciudad que padeció con el temporal fue la zona norte. Los asentamientos Universitario y villa Lata, laderos del canal que viene desde la avenida Constitución, estuvieron en vilo por la posibilidad de que se desbordara el desage. Una familia de allí fue la que se refugio en la dependencia policial de barrio Castañares.
Evacuados
En el comedor Padre Martearena, ubicado en ampliación 20 de Junio, se albergó a tres familias. Nadia Noguera, una de las evacuadas, indicó: "Llegamos a las tres de la madrugada porque el agua subía cada vez más, ya no podíamos estar en nuestras casas". Paralelamente, en el CIC de barrio Unión se refugiaron a cuatro personas de 17, 22, 51 y 63 años, todos provenientes del asentamiento San Juan de Dios. Por último, una familia de villa Lata fue recibida en la subcomisaría de Castañares.
Noguera afirmó: "Nos prometieron que nos iban a resarcir por todas las cosas que el agua nos rompió". Al respecto, Irma Giménez, de la Cooperadora Asistencial, aclaró que "les proveeremos bienes de primera necesidad, pero no podemos hacernos cargo de otros artículos, como los electrodomésticos".
Torres horadadas
Las Torres Balcarce fueron afectadas por el caudal de agua que se coló en la cochera del subsuelo y tapó 25 rodados que quedaron temporalmente inutilizados. Los vecinos manifestaron a este medio su preocupación por el grado de cobertura que realizarán las empresas aseguradoras.
El titular de la inmobiliaria Vidal, que administra los departamentos, Manuel Vidal, expresó al respecto que "se trata de seguros exigibles para este tipo de actividad que abonamos siempre en tiempo y forma". Todo indicaría, conforme a los dichos del empresario, que las pólizas deberían contemplar las pérdidas ocasionadas.
Comerciantes
A causa de las afecciones en la zona céntrica, muchos comerciantes perdieron mercadería que fue alcanzada por el agua. Cholchonerías, mueblerías y otros rubros fueron los que registraron las pérdidas más significativas.
El presidente de la Cámara de Comercio, Rubén Barrios, confirmó que ayer se realizarían relevamientos para estimar el monto de la mercadería dañada. "Seguramente vamos a evaluar con las autoridades provinciales algún tipo de ayuda para los comerciantes", reafirmó Barrios.
Medición polémica
El Servicio Meteorológico Nacional calculó que en el temporal de la madrugada de ayer cayeron 27,2 milímetros de agua. La cifra es exigua en relación con la magnitud de las consecuencias de la tormenta.
Según explicaron a El Tribuno algunos especialistas, el problema en la medición es que el pluviómetro del Servicio se encuentra en el aeropuerto, por lo que solo releva la intensidad que tiene la precipitación en ese lugar.
Según las estimaciones de la institución nacional, la tormenta más fuerte del año se registró el 17 de enero, ocasión en la que cayeron 69 milímetros. En lo que va de febrero han caído 219 milímetros. La cifra supera ampliamente la media histórica del mes, que es 159,9 milímetros.
Pedido de auxilio
Apenas se sintieron los primeros efectos del aguacero, el intendente Gustavo Sáenz utilizó su cuenta oficial de Twitter para apelar al presidente Mauricio Macri. "Argentina no empieza y termina en la General Paz. @mauriciomacri hay una Argentina que duele y espera , mire hacia el Norte de la Patria", publicó.

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