La fuerte tormenta que se produjo en la madrugada de ayer provocó que las aguas ingresaran en viviendas en distintos barrios.
Según los registros, cayeron más de 100 milímetros. Miembros de la brigada de Búsqueda y Rescate, Bomberos Voluntarios, de la Policía de la provincia y personal de Servicios Públicos de la Municipalidad trabajaron durante toda la noche para asistir y proteger a las familias afectadas.
"Eran las cuatro de la mañana cuando los gritos de mi hermana, que vive cerca, me despertaron. Cuando me bajé de la cama ya estaba toda la casa llena de agua y vivimos momentos terribles", dijo Mónica Miranda, quien vive en la zona conocida como Balderrama, en la serranías del oeste de San José de Metán.
La mujer junto a su esposo y a sus cuatro hijos tuvieron que ser evacuados y ayer se encontraban alojados en el complejo municipal.
"Hemos perdido mucho de lo poco que tenemos. El agua se llevó el calzados, la ropa y destrozó los muebles. Nuestra casa es de madera y en la base tiene bloques que fueron corridos por la fuerza de la correntada", destacó.
El problema es que hay un pronunciado desnivel en el sector debido a los cerros. Por eso las aguas descienden con violencia.
Las nuevas inundaciones se registraron cuando muchas familias todavía se reponían de los daños que provocó el temporal del martes y el miércoles pasado.
Otra de las zonas afectadas fue el barrio El Crestón, que se encuentra en la zona norte de San José de Metán.
"Estamos sin dormir porque estuvimos toda la noche luchando contra las aguas que ingresaban por el fondo y salían por el frente de la casa. Ya hemos sufrido varias inundaciones y las soluciones no llegan para esta zona", dijo doña Agapita Ovejero, quien reside en la calle Rivadavia 1347.
"Necesitamos una solución urgente, porque cada vez que hay una tormenta fuerte se inunda nuestra casa. Esta vez el agua llegó a un metro de altura y provocó daños. La pasamos muy mal", dijo Rosana López, otra vecina de ese sector de barrio El Crestón.
Problemas en El Naranjo
La localidad de El Naranjo fue otra de las zonas afectadas por el agua. La torrencial lluvia caída afectó la ruta provincial 21, que une la localidad con la ruta nacional N§ 9/34. Además, afectó la toma de agua que provee el vital elemento a los vecinos del paraje.
Para superar la situación, el intendente de Rosario de la Frontera envió un grupo de funcionarios que repartieron fardos de agua a cada una de las familias hasta que la situación se vaya normalizando.
"La ultima vez que el municipio limpió la toma de agua del río fue en septiembre", manifestó a El Tribuno Daniel Roldán, vecino de El Naranjo.
Igualmente manifestó que el agua se llevó parte de la ruta provincial 21, "la zona se puso peligrosa para el tránsito, de seguir estas condiciones climáticas se puede cortar definitivamente el camino, mas precisamente la zona que se ubica a 4 km de la plaza principal".

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