El tifón Haima ocasionó a su paso ayer viernes por Hong Kong 13 heridos, derribó casi 200 árboles y paralizó durante once horas la ciudad, la cual recuperó la normalidad.
El tifón, de carácter severo según el servicio de meteorología de Hong Kong y el más potente de la temporada, tiene nivel 8 (el tercero más elevado en el índice local) y alcanzó 105 kilómetros por hora a su paso por la costa de honkonesa.
Haima llegó a situarse a 110 kilómetros de distancia de Hong Kong, para después tocar tierra en la ciudad de Shanwei, en la provincia meridional china de Cantón, según informó el servicio de meteorología de Hong Kong.
Fuertes vientos e intensas ráfagas de lluvia causaron en Hong Kong 13 heridos y obligaron a 219 personas a buscar cobijo en los refugios temporales habilitados por el Gobierno durante las 11 horas en las que estuvo activada la alerta severa del ciclón.
La tormenta tropical derribó cientos de árboles, provocó la cancelación y retraso de 738 vuelos en el aeropuerto de Hong Kong, según fuentes oficiales.
Los colegios permanecieron cerrados, al igual que las oficinas gubernamentales.
La Bolsa de Hong Kong suspendió la sesión de ayer, y la mayor parte de comercios y negocios optaron por echar el cierre durante parte del día.
El transporte público por tierra y mar se redujo casi totalmente, mientras que el servicio del metro funcionó parcialmente.
Ayer al mediodía, el Servicio de Meteorología rebajó la alerta al nivel 3, cuando la ciudad empezó a recuperar el ritmo normal.
Haima llegó a Hong Kong después de azotar Filipinas, donde causó al menos una docena de muertos y áreas devastadas.
Las calles generalmente animadas de Hong Kong quedaron desiertas por el fenómeno tifón Haima, que provocó heridos, cuatro de ellos graves, dos días después de haber dejado ocho muertos en Filipinas.
Debido a las lluvias torrenciales y los fuertes vientos el pueblo honkoneño se vio obligado a recurrir a edificios preparados para este tipo de fenómeno y se refugiaron a tiempo y soportaron once horas de muchísimo miedo y temor.
En plena alerta
"El mar creció y las olas fueron importantes. La gente tuvo el cuidado necesario, no cometieron errores para soportar este tipo climático y se mantuvo alejada del agua", comentó el canciller Leung Chun-ying.
Pese a ello, algunos de los siete millones de habitantes de la ciudad se aventuraron a las costas para retratar el fenómeno en fotos. En el barrio de Kennedy Town, al oeste de la isla, las personas se apuraron a llegar hasta las barreras de seguridad y traspasarlas para mojarse con las olas.
El Gobierno puso a disposición una veintena de refugios de emergencia por tipo el territorio. En esta última semana, las fuertes lluvias provocaron importantes inundaciones en algunos barrios.

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