El proyecto de recuperación y puesta en valor del tomate árbol como fruto autóctono forma parte de la revalorización de las especies nativas del norte argentino. En esa tarea se encuentra un grupo de investigadoras de la Universidad Nacional de Salta (UNSa), entre ellas Graciela Caruso, Viviana Broglia y Marta de Viana. A partir de este año integraron al proyecto a los alumnos de la Escuela Agrícola y del Centro de Educación Integral (CEI), al que asisten chicos con capacidades especiales.
Horacio Resina, profesor de la Escuela Agrícola, lleva adelante este proyecto con unos 65 chicos proveniente de ambas instituciones. "Comenzamos a trabajar en convenio con la UNSa a partir de mayo. Nos trajeron semillas, frutos y nos informaron sobre el proyecto" dijo Horacio a El Tribuno.
Después los chicos fueron a la UNSa a visitar los bancos de semillas y de germoplasma que funcionan en la Facultad de Ciencias Naturales. En esa oportunidad les entregaron 20 ejemplares que ya fueron trasplantados. Para agosto del próximo año esperan realizar una buena cosecha.
Pero, sin perder tiempo a mediados de este año, los alumnos hicieron mermelada de tomate árbol o chilto, como se lo conoce también, en el marco del proceso de industrialización que ven en la materia Industria Agropecuaria. "El colegio cuenta con los elementos para poder producir el dulce", dijo Resina, y agregó: "La mermelada tiene un sabor tropical, una mezcla de mango y tomate"

Estudio y producción

En la Escuela Agrícola sus docentes trabajan en equipo, aunque cada uno sea responsable de sus materias y talleres, "en el campo trabajamos de manera mancomunada", dijo Horacio.
Matías Aguilar es profesor de Producción Animal y Guillermo Chorvart es veterinario y profesor de Producción Vegetal. Los tres son exalumnos de la institución y conocen palmo a palmo el colegio.
Además del tomate árbol que les lleva bastante tiempo, trabajan con otras especies vegetales como higos, álamos, moras, entre tantos otros. Por ejemplo, la mora se trabaja como un arbusto y se usa para forraje destinado al ganado caprino que hay en la escuela.
"Necesitamos unas 3.200 plantas de mora para tener forraje suficiente para los animales", dijo Aguilar.
Además, tienen producción animal. Por ejemplo, el tambo caprino es central. Las personas que quieren adquirir los productos pueden comprar en el puesto de venta ubicado en el ingreso a la escuela. Allí se consiguen desde huevos, quesos y conejos hasta plantines de jardín y árboles autóctonos.
Actualmente asisten a la institución unos 700 chicos. La jornada escolar es muy extensa, ingresan a las 8 y salen después de las 17, de acuerdo al año que cursen. En la mañana tienen las materias curriculares y después del almuerzo se dedican a la educación técnico- agropecuaria.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Debe iniciar sesión para comentar

Importante ahora

cargando...