Ricardo Mateos es licenciado en Geografía e Historia, en Psicología, técnico superior en Naturopatía, y Practitioner en Terapia Floral por la Flower Essence Society de Nevada City (California). Desde 1997 es formador en terapia floral en los sistemas florales Bach, FES y Bush, así como terapeuta floral de larga experiencia clínica. Cuando en 1999 Ricardo Mateos y Begoña Alías decidieron empujar el proyecto del Centro Gaia de Terapia Floral en España, llevaban en sus haberes tres años de trabajo en común en el campo de la terapia floral, tres años de investigación profunda y cuidadosa con las terapias florales, matizando siempre en conjunto los distintos aspectos y formas que se iban presentando. Cada uno de ellos tenía una visión distinta en la forma, pero muy unificada en los contenidos, su trabajo se iba enriqueciendo cada vez más, descubriendo el uno en el otro conceptos nuevos. Fue en ese punto cuando supieron que era el momento de construir una base sólida material para poder con ello expandir sus investigaciones.Y con ese ánimo, el 1 de febrero de 1999 fue inaugurado el Centro Gaia de Terapia Floral, con la ilusión del que comienza, pero con la certeza por un lado, y el gran respeto por otro, de difundir la terapia floral desde la creación de un corpus de conocimiento serio que se reafirmara siempre como punto de partida en la naturaleza. Hoy y mañana sábado, Mateos estará de visita en Salta dictando una charla de formación como parte de las actividades ofrecidas por la Escuela de Terapia Floral Salta.
¿Qué problemáticas se puede tratar con las terapias de flores?
Con las flores se pueden tratar problemas de distinta índole, como situaciones complejas con la sexualidad, el manejo del poder, el trabajo, el cuerpo. Y también desde el ámbito emocional. Los remedios florales son un método de sanación sencillo y natural, que trabaja más sobre los estados emocionales de las personas que sobre sus padecimientos físicos. Las esencias actúan armonizando y equilibrando la personalidad y contrarrestando conflictos comunes a todos nosotros como la irritación, el temor, el miedo, la culpa o la insatisfacción; esos mismos conflictos en los que el doctor Bach vio el origen y la causa real de la enfermedad y de la infelicidad. De hecho, son un método simple y natural de sanación a través de la utilización de flores silvestres específicas.
¿Qué diferencia existe entre las 
flores de Bach y las de California?

Las flores de Bach trabajan mucho la personalidad. El qué soy yo, cómo soy. Mi aptitud ante el mundo. El sistema California trabaja mucho más lo que a mí me pasa: dolores personales, relaciones con los padres, situaciones familiares y además es muy moderno porque trabaja sobre el estrés y el cuidado del cuerpo.
En el caso de los adolescente, ¿qué beneficios aporta?
Es fundamental para que los chicos no caigan en la droga, en malas compañías, para que no tomen actitudes de rebeldía. Es fundamental trabajar la personalidad, y que ésta sea fuerte, y cuando me refiero a esto digo sólida y no rígida. Muchos de estos tratamientos ayudan a evitar también problemas alimentarios, buscando equilibrar el cuerpo y las emociones. En la adolescencia el trabajo con el grupo es muy importante y eso se debe trabajar desde la personalidad, y existen diferentes flores que ayudan en este proceso.
¿Cómo es este tratamiento?
Como lo proponemos nosotros, en el fondo es un tratamiento psicoterapéutico. No es una cosa mágica, pero durante este proceso, se van incorporando el uso de las flores para ayudar a que este proceso sea más rápido. Y también que el sujeto tome conciencia de lo que le pasa. Los terapeutas trabajamos desde los emocional y desde lo físico.
¿Estas sustancias de flores son tóxicas?
No, para nada. Son infusión de flores en agua de manantial, por lo que no tienen ingredientes químicos y no producen efectos colaterales. Son totalmente inocuos.
¿Cómo se accede a estos tratamientos y qué cuidados hay que tener?
Es muy importante acudir a profesionales formados. No cualquiera puede dar tratamientos con esencias.

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