Los vecinos de la localidad de Ingenio La Florida, a 70 kilómetros de la capital provincial, fueron invadidos por el estupor. El cura Juan Viroche, que tantas veces denunció el accionar de grupos delictivos y el avance de la droga y los narcos en Tucumán, apareció ahorcado en la vivienda que tenía dentro del predio de la iglesia Sagrado Corazón.
Su cuerpo apareció en el dormitorio y sus pertenencias desaparramadas por el piso. Según los investigadores, los restos no tenían signos de violencia, al igual que los accesos a su casa, que tampoco fueron forzados.
Pero Viroche vivía amenazado. En varias oportunidades encabezó las marchas del pueblo para denunciar el avance del narcotráfico y la criminalidad. Los vecinos comentaron que el sacerdote les había manifestado su intención de alejarse porque su vida corría peligro.
El hostigamiento sobre él incluyó frecuentes robos durante el año pasado. Por ese entonces, Viroche no tuvo dudas de responsabilizar al avance del narcotráfico que "corrompía" a adolescentes y jóvenes de la zona.
El pasado 9 de septiembre último, el sacerdote publicó en su muro de Facebook lo que sería su último post. Su postura, intacta.
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Sección Editorial

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Bizkor  G
Bizkor G · Hace 1 mes

Las mafias y el narcotráfico en Tucumán nos son una novedad. Están en la policía, en políticos de todos colores, en la familia de uno de los gobernadores más conspicuos, en empresas de taxis y remises y en una empresa de venta de automotores.

tiziano  ferio
tiziano ferio · Hace 1 mes

los narcos no tienen códigos, instigaron al sacerdote a tomar esa decisión


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