Las comunidades originarias pueden hacer lo que se llama el uso tradicional del monte, pero "si hay una comunidad originaria que quiera hacer un desarrollo agrícola o ganadero con un empleo más racional de los recursos debe hacer los mismos trámites y obtener los permisos ambientales como cualquier otro productor", dijo López Sanabria. El manejo tradicional del bosque está apoyado "por muchas ONG que trabajan en la zona pero esa gente (los integrantes de las ONG) no depende del bosque para subsistir, en cambio las comunidades originarias si dependen del bosque y ya no alcanza para sostener a las comunidades", agrega López Sanabria.
El coordinador sostiene que ese uso tradicional se puede mantener como una actividad que preserva la cultura, pero no como una actividad que genere los recursos necesarios para que esas "comunidades vivan dignamente y se desarrollen" en términos humanos. "Con esto me refiero a que bajen los niveles de desnutrición", agregó.
Tiene que haber más recursos económicos a disposición de las comunidades para que puedan tener tiempo de acceder a otros servicios como es la educación. "Cuando uno está sumido en la pobreza total y no tiene tiempo más que para conseguirse el alimento diario, pues uno no puede estudiar ni dedicarse a otras actividades que hacen al desarrollo humano", agregó.

Estrategias productivas

Es necesario establecer una estrategia para que las comunidades desarrollen sus actividades y puedan seguir viviendo en su lugar dignamente "y no como lo hacen ahora en condiciones terribles. Para eso hay que hablar con las comunidades y ver que quieren hacer", dijo Sanabria. "De acuerdo a mi experiencia, las comunidades apuntan a unas estrategias que podríamos llamarlas de actividades múltiples: un poco de ganadería, un poco de agricultura, apicultura, algo de uso de la madera, pesca", agregó.
En el caso de las familias criollas es mucho más sencillo porque son culturalmente ganaderas.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia


Vicente Leo
Vicente Leo · Hace 11 días

Hacer entender estos conceptos a ciertos intelectuales locales, que les hacen creer a los pueblos originarios que su cultura es el mayor patrimonio que tienen, es tarea muy difícil. Ya no se puede vivir en el chaco actual de la caza, la pesca y la recolección. Tampoco andar patapila. Hay que buscar alternativas, caso contrario nuestros aborígenes perecerán.


Se está leyendo ahora