Mientras algunos aseguran que en el abandonado edificio del hospital Vespucio escuchan ruidos extraños, observan luces intermitentes y hasta perciben fuerzas sobrenaturales que, obviamente, no pueden explicar, la mayoría de los vecinos recuerda con tristeza la época de esplendor de ese nosocomio y del pueblo en general. Hoy, el establecimiento es utilizado por indigentes que, burlando al único sereno, permanecen en el interior.
Pero la mayor preocupación es que algunos adolescentes se reúnen en las ruinas del edificio que carece de control.
Andrés Martínez es el único sereno de lo que queda de ese hospital, en ruinas en los últimos 15 años. "Acá hay cosas raras. Desde que estoy aquí siempre escuché ruidos, pero más que eso siento como una fuerza extraña, no sé si me entiende", afirma en coincidencia con otros vecinos.

Volver para ver las ruinas
Estela reside muy cerca del hospital y comenta que "muchas personas que vivieron en Vespucio hace muchos años y que después de la privatización de YPF se fueron a otras provincias, ven lo que quedó del hospital y se sorprenden. Me preguntan si es verdad que se escuchan ruidos extraños o si 'asustan'. Una vecina me decía que escuchó sonidos muy extraños, pero a mí nunca me pasó nada y eso que vivo cerca desde hace mucho tiempo".
Recuerda que "años atrás desconocidos ingresaron para robar, porque se comenta que todavía quedan cosas dentro del hospital. En esa oportunidad se produjo un incendio y por allí siguen ingresando. Algunos vienen a robar lo que queda y otros son jóvenes que entran como una aventura. Pero me parece que es muy peligroso y los adolescentes no toman verdadera dimensión".
Abandono total
El hospital de Campamento Vespucio fue, por décadas, el centro neurálgico de esa localidad ubicada en jurisdicción del municipio de General Mosconi, entre las serranías del oeste y al pie de un imponente cerro. Solo basta recordar el movimiento diario de personas, vehículos, ambulancias, ómnibus que trasladaban gente de Mosconi, Tartagal, Aguaray y Salvador Mazza, para evidenciar aún más el abandono en el que cayó el hospital.
Su estructura edilicia era tan grande que fue el primero que contó con cuatro equipos de aire acondicionado central que abastecían los 20 consultorios externos, laboratorios, salas de diagnóstico por imagen, salas privadas de internación, quirófanos y salas compartidas para quienes permanecían internados, pero con patologías de menor riesgo. Todo el predio que lo circundaba estaba cuidadosamente parquizado y si había algo que se destacaba era el servicio de comedor de primerísima calidad. El hospital contaba con cocinas industriales, impecables por donde se las mirara, como todo el edificio.
Hoy es una triste postal de la decadencia en la que la zona cayó desde hace casi 25 años, un largo período que sin embargo no fue suficiente para revertir la situación. En la actualidad el edificio sigue perteneciendo a la firma Hospital Vespucio S.A. La empresa se conformó por extrabajadores del nosocomio, quienes recibieron todas las propiedades del hospital y también las enfermerías totalmente montadas con tecnología de avanzada.
Aún hoy, en el interior hay una parte del mobiliario que lució durante décadas, cuando brindaba atención a los más de 5.000 afiliados y sus familias de la entonces estatal YPF.

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Sección Editorial

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jose jaodf 96
jose jaodf 96 · Hace 6 meses

que desperdicio pensar que se hacian examenes procupacionales completos y cada dos años revisaban de nuevo a cada empleado

carlos alberto rodriguez
carlos alberto rodriguez · Hace 6 meses

q pena me da q ocurra esto y q es de todo x q YPF era de todos los argentinos,habria q ponerlo en condiciones

ROSA aybar
ROSA aybar · Hace 6 meses

ES UNA VERDADERA LASTIMA , QUE HACE EL GOBIERNO , NADA . QUE BIEN LE VENDRÍA A LA GENTE QUE LO VUELVAN A REACTIVAR HABRÍA MAS TRABAJO PARA LA GENTE DE ALLÁ Y TAMBIÉN ATENCIÓN MEDICA


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