La forma más fácil de conocer a la Fundación de Qatar (FQ) es a través de la camiseta del club Barcelona. Ezequiel Jiménez, de 25 años, se fue de Salta a los 17 años para terminar el secundario en Noruega, con una beca de Colegios del Mundo Unido. Ahora vive en Londres y participó de un programa ejecutivo de liderazgo con la FQ. Junto a otros seis compañeros de diferentes nacionalidades proyectó un programa de educación en empatía con escuelas de Salta.
Ezequiel estudió Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales en Minnesota (EEUU) y realizó una Maestría en Políticas de Derechos Humanos en Suecia, Inglaterra y Noruega. Conoció a la FQ a través de un profesor en Suecia que se la recomendó. Aplicó al programa ejecutivo de liderazgo y, después de un proceso de selección, ganó la beca: el único requisito era tener menos de 25 años y hablar inglés.
Realizó su proyecto junto a Philip Chan (Australia), Trang Hoang (Vietnam), Bonnie Lei (Estados Unidos), Eni Selfo (Italia), Danxi Shen (China) y Nada Soudy (Qatar/Egipto). Estos siete jóvenes encontraron en la provincia de Salta una posibilidad para concretar su idea. Se vieron solo cuatro veces y al trabajo lo hicieron sobre todo a través de videollamadas y de archivos compartidos en internet.
Durante un año investigaron para encontrar el sector educativo donde faltara más información. Por eso, la base de su proyecto es el desarrollo de las competencias blandas en los jóvenes: empatía, respeto a la diversidad y tolerancia. "Estas competencias ayudan a resolver mucho mejor un problema", comentó Ezequiel en diálogo con El Tribuno.
El Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (Idea) hizo un análisis del perfil del primer empleo, aquel que comienza a trabajar ni bien termina el nivel secundario. Según el estudio, este perfil suele carecer de herramientas de trabajo en equipo, de escucha activa y de trabajo multidisciplinario. "Es importante saber hasta dónde llega la opinión del otro, respetar, tener tolerancia y resiliencia, es decir, que, a pesar de fallar, seguís intentando", resaltó.
"Al haber identificado este problema decidimos hacer un proyecto donde se trabajara la empatía como concepto base. Esta sirve para trabajar conflictos, violencia de género y entender que el mundo se globaliza. Si vas a Bolivia o a Chile, vas a encontrar bolivianos, chilenos, paraguayos, brasileños, argentinos y alemanes. En Salta pasa lo mismo con el turismo. Hay que prepararse con las competencias blandas porque ayudan a resolver problemas en comunidades que son muy diversas. Para comprobar que la globalización avanza rápido, hay que dar una vuelta a la plaza 9 de Julio y prestar atención sobre cuántos idiomas uno escucha", aseguró.
Cuando buscó dónde aplicar esta iniciativa, encontró en Salta a Manos Abiertas (MA), una fundación en la que había sido voluntario cuando era adolescente. MA comenzó hace dos años a trabajar en educación en valores en las escuelas. "Vimos cómo nuestro proyecto podría complementarse con el de ellos y MA se convirtió en una colaboradora estratégica", contó Ezequiel. También se dio cuenta de que había voluntad política para innovar en educa ción.
En noviembre de 2015, durante la Cumbre Anual Internacional sobre Educación e Innovación en Doha, capital de Qatar, Ezequiel presentó la iniciativa y la llamó Empafest. "La idea es, si todo se da muy bien, empezar el proyecto piloto en Salta a partir del 2016 con financiamiento extranjero, pero sí o sí con apoyo local. No se puede avanzar con estas iniciativas sin instituciones públicas, privadas y del tercer sector, porque ellas conocen la realidad", expresó.

Tres etapas, con estudiantes de entre 16 y 18 años
El proyecto piloto, que entró en otra etapa de desarrollo después de la Cumbre en Doha, es crear un festival, una especie de campamento de fin de semana para que escuelas de la provincia -rurales, públicas y privadas- hagan una serie de actividades participativas diseñadas para explotar las capacidades blandas. Está destinado a adolescentes de entre 16 y 18 años y se divide en tres etapas, cada una con su justificación. "Ellos suelen ser los ciudadanos más activos", relató Ezequiel.
La primera etapa es el descubrimiento interno. "Los chicos tienen que entender primero cuáles son sus preferencias para entender cuál es su sistema de valores. Conocer sus miedos, dificultades y el momento en el que están. Es muy importante la reflexión interna para ver qué es lo que querés", manifestó.
La segunda es pensar en función de un grupo. "Lo que yo quiero quizá no es lo que mi vecino quiere y, en vez de pensarlo como conflicto, lo pensamos como una oportunidad. Quizá lo que el otro piensa también es interesante", explicó.
La tercera etapa es como sociedad. "En mi escuela, en mi barrio, en mi pueblo, en mi ciudad, en mi provincia, ¿cuáles son los problemas que hemos visto y cómo vamos a solucionarlos? Es la parte proactiva, el "ahora te toca a vos", que no es solo para alumnos, varios políticos podrían acercarse también", indicó.
En Qatar el acceso a la educación no es universal y hay una sola universidad. Más de la mitad de la población será joven para el 2050. El 36% de las personas tendrá entre 18 y 25 años y son posibles reclusos del Estado Islámico.
Es claro que Ezequiel sueña con que este proyecto piloto se concrete. Pero, más aún, desea traer lo que aprendió para que Salta sea mucho mejor y más diversa de lo que ya es. "Yo no me fui queriendo irme, sino porque había una oportunidad. La idea es volver siempre", concluyó.

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