*

Empleo y pobreza, alerta roja
La realidad del desempleo y el empleo en negro tienen el correlato de la pobreza y son la contracara de la narrativa festiva del populismo, que se ha mostrado incapaz de generar trabajo genuino y lo reemplazó con cargos ficticios en el Estado o paliativos llamados "planes". La negación absoluta de la inclusión social.
El populismo, de derecha o de izquierda, es la ilusión de hacer que la gente participe de los bienes de la democracia republicana y de la economía capitalista sin respetar las normas que hacen posibles esos bienes.
El hecho de que la UNSa, el Ielde y el Ministerio de Trabajo de la Nación hayan realizado el seminario de ayer, de por si, pone en agenda los problemas clave de la Argentina y de Salta.
El saneamiento de las estadísticas mostró la realidad oculta. Las nuevas autoridades deberán mostrar que son capaces de corregirla.
En el caso de nuestra provincia, la dirección anunciada, o al menos insinuada, parece correcta. Por una parte, intensificar la actividad productiva rural, diversificada y con inversión tecnológica; incluso, se abren las puertas para estimular la industrialización de alimentos. Con más cautela, se analiza la necesidad de replantear el ordenamiento territorial que hoy condena al "amarillo pobreza" a cinco millones de hectáreas en Salta.
Por otra parte, está incorporada a la agenda la perspectiva de creación de empleo "de última generación" con capacitación tecnológica de los jóvenes. El plan nacional "111.000" se propone crear en cuatro años "cien mil programadores, diez mil profesionales y un millar de emprendedores". Salta no queda afuera de esa iniciativa. La inversión y la modernización tecnológica, que son el antídoto de la exclusión, para Salta dependerá que se apliquen políticas públicas, con eficiencia, coordinadamente entre los gobiernos.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Debe iniciar sesión para comentar

Importante ahora

cargando...