Los productos de limpieza y perfumería se convirtieron durante las últimas horas en uno de los rubros con mayor incremento de precios. Como parte de una realidad que se vive a nivel nacional, Salta no está ajena a ella. Lo cierto es que desde fines de noviembre hasta mediados de este mes estos productos tuvieron incrementos de entre 20 y 30%.
El bolsillo de los salteños fue muy golpeado en el último tiempo, ya que hubo aumentos en la electricidad, taxis y nafta. A esto hay que sumarle los fuertes incrementos en los precios de la carne y los demás productos de la canasta básica.
Un detergente lavavajillas de segunda marca que antes costaba 12 pesos actualmente vale 15, o bien un champú de primera marca de 50 pesos pasó a costar alrededor de 70.
La lista continúa y los aumentos se hacen notar tanto en supermercados como en comercios minoristas.
Los mayoristas afirman que los nuevos precios se establecieron desde el año pasado y que no hubo otro incremento.
"En realidad los aumentos fueron entre noviembre y diciembre, depende de cada marca. Hay algunas que subieron solamente un 8% y hay otras que llegaron al 18%. Hoy podemos decir que estamos estables", dijo a El Tribuno Pablo Lorenzo, gerente regional de un comercio del sector en Salta.
Las explicaciones están sectorizadas, mientras tanto, los consumidores afrontan los nuevos precios como pueden. "Había rumores de que las cosas aumentarían, pero no pensé que sería a este nivel", dijo Catalina Maza mientras hacía las compras. La mujer expresó: "No me quiero imaginar lo que sucederá cuando lleguen las clases y la gente tenga que comprar los útiles".
Los que eligieron el silencio y derivar a sus casas centrales cualquier consulta al respecto fueron los supermercados: "No estamos autorizados a brindar ese tipo de información", aseguró a El Tribuno el director de una cadena de supermercados que funciona en Salta. Esta fue una respuesta compartida por varios encargados.
Sin explicación fehaciente sobre el encarecimiento que experimentan los productos de limpieza y perfumería, la especulación es una palabra que ronda no solamente entre los consumidores finales, sino en los distintos ámbitos de la actividad comercial.
"En el supermercadismo se puede especular con aumentar el doble o bien si el mayorista aumenta 15% ellos aplican en algunos casos un 25%. Nuestro objetivo es cuidar al almacenero", expresaron desde el sector mayorista.
Sin representar algo que se deba ocultar sino que se encuentra a simple vista en las góndolas, los nuevos precios no pasan desapercibidos.
De acuerdo a datos del Isepci el aumento de los precios de la canasta básica en Salta durante diciembre fue de un 16,87% en comparación con noviembre.

El malestar de los vecinos
"Antes gastaba 1.200 pesos por semana en mercadería para cuatro personas. Hoy 1.000 solo nos alcanza para dos personas", aseguró a El Tribuno Cristina, de 64 años, vecina de la zona oeste.
Ella al igual que varios expresaron su malestar por los aumentos, pero nada pueden hacer y la resignación es el sentimiento compartido. Sin explicación oficial por parte de las cadenas de supermercados, el aumento se vive de distinta manera. Lo cierto es que el inicio del año reflejó una suba que en algunas familias afectará considerablemente su economía.
"Estamos expuestos a la especulación de los grandes comerciantes. Aumentaron los precios cuando suponían que el dólar aumentaría mucho, eso no fue así pero los precios no bajaron", aseguró un grupo de clientes mientras aguardaba en la fila para pagar.
Organizaciones de consumidores, Consumidores Libres, comenzaron a denunciar una especulación.
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Los consumidores eligen el negocio del barrio. Jan Touzeau


El protagonismo de los almacenes
El aumento es menor y son el lugar elegido por los consumidores finales. Los comercios minoristas conforman el sector de primer contacto entre el consumidor final y el producto. El aumento de precios de artículos de limpieza y perfumería repercutió también en el sector.
En menor medida que en los supermercados, los valores sufrieron modificaciones en las últimas semanas.
El paquete de jabón en polvo (400 gramos) de primera marca en el almacén de barrio costaba durante diciembre alrededor de 10 pesos y actualmente vale 13; el jabón (en pan) para lavar la ropa de 6 pesos pasó a valer 8, la lavandina de 1 litro costaba 9 y ahora 11.
"Enero es un mes que se registran aumentos, pero esta vez fue más alto que en otras ocasiones porque estamos hablando de casi el 20%", dijo a El Tribuno, Rodrigo López, comerciante minorista de calle San Luis.
"El cambio de gobierno nacional puede haber afectado en la suba, pero nosotros tratamos de que la gente no lo sienta tanto, así que subimos lo menos que se puede para seguir vendiendo", aseguró López, quien se dedica a la actividad desde hace ocho años.
La competencia
La competitividad de precios entre los almacenes y los supermercados se hace más evidente por estas horas.
Sin el poder adquisitivo de otras veces, los salteños recurren desde hace tiempo a comprar de manera fraccionada y diariamente. Los productos de limpieza y perfumería no son la excepción.
En este contexto, la figura de los negocios de barrio ocupa un lugar importante y suple en varias oportunidades las necesidades del momento.
Desde las distintas entidades que nuclean al sector expresaron su preocupación por la suba de precios y la baja del consumo.
"Nosotros somos simplemente trasladistas de precios y no generadores de los mismos", indicaron algunos de sus representantes.
Los que tampoco estuvieron ausentes fueron los comerciantes mayoristas, quienes expresaron: "Actualmente hay comercios minoristas que tranquilamente pueden competir con un supermercado. Damos al almacenero la posibilidad de competir con un supermercado". Así lo hizo saber Pablo Lorenzo, gerente regional de Medamax en Salta.
La compra mínima en estos negocios mayoristas es de 1.500 pesos y para realizarla se debe presentar la respectiva habilitación comercial como minorista. Los consumidores finales no pueden comprar allí.
La disminución de la frecuencia en la que se compra representa una característica que de acuerdo a los especialistas no se modificará en el 2016.
En este sentido se percibe que la gente va menos al supermercado, por lo que las primeras marcas también sufren las consecuencias del aumento. La elección no está basada tanto en ellas sino en lo que cuesta el producto.
En Salta la suba de precios en el mencionado rubro no fue exclusividad de la primeras marcas, sino que representó desde diciembre pasado una constante, con aumentos mínimos de 8%.


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Sección Editorial

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DigoNo Quesevaahacer
DigoNo Quesevaahacer · Hace 10 meses

A VOS QUE APOYASTE EL CAMBIO. QUE DIOS SIEMPRE TE TENGA EN CUENTA Y TE DE LO QUE MERECES.


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