Hace dos años murieron dos chicos por enfermedades derivadas de la desnutrición en Santa Victoria Este, un varón en La Puntana y una niña en Pozo el Toro. Desde entonces no se tuvieron noticias de más muertes de infantes relacionadas con esta lamentable causa hasta ayer, cuando en una entrevista que le realizaran en Radio Nacional Salta, el gerente del hospital de Santa Victoria Este, el licenciado en nutrición, Ramiro Soraire, confirmó la noticia: Dos niños menores de dos años, ambos wichi, fallecieron en agosto por causas asociadas a desnutrición. El primer fallecimiento ocurrió el 9 de agosto. "Se trata de José Santiago, de un año y seis meses, que pesaba 7 kilos 200 gramos. Era de la comunidad nómade de Vertiente Chica, camino a Alto La Sierra. Llegó totalmente deshidratado. Fue atendido en la guardia por la doctora Marcela Quispe con diarrea y vómito. Quedó internado y se sugirió su traslado al Centro de recuperación nutricional de Tartagal, y por el estado del niño se pide que sea urgente. La familia no quería que lo llevaran a Tartagal, todo esto pasó el día 8. El 9 su estado se fue agravando con el paso de las horas, convencí a la familia de permitir el traslado ya en horas de la tarde, pero falleció cuando estaba siendo trasladado a Tartagal", dijo Soraire, quien asumió su cargo el 1 de julio.
El gerente brindó detalles del control al que venía siendo sometido este niño por los agentes sanitarios: "en junio estaba dentro del peso que corresponde a su edad pero en julio estaba al límite del riesgo nutricional".
Viviana Molina, secretaria de Servicios de Salud de la Provincia, confirmó que ambos niños estaban bajo control y que uno de ellos sufría una cardiopatía.
El segundo caso se registró una semana después, el 17 de agosto. Andrea Ruth Gómez, una beba que tenía cuatro meses de vida, oriunda de la comunidad de Monte Carmelo llegó al hospital con un cuadro de deshidratación severa, con diarrea y vómitos. Falleció ese mismo día luego de ser trasladada a Tartagal, hospital de referencia del área operativa de Santa Victoria Este, localidad donde atienden dos médicos (otros dos están con licencia) y funciona una sola ambulancia.
En la entrevista, Soraire exigió la colaboración de otros actores del estado para contrarrestar esta realidad y prevenir estas muertes. "La realidad de estos sectores es preocupante pero no es solo un problema de salud. Se puede llenar un hospital de los mejores médicos pero si llegan los pacientes en este estado, el resultado sería el mismo", expresó.

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