La semana pasada la Cámara de Senadores de la Provincia de Salta trató el proyecto para la incorporación al sistema judicial de los juzgados de paz en nuestra provincia. El proyecto nace como iniciativa legislativa que mediante acordada N§ 12.158 remitió la Corte de Justicia de la Provincia de Salta por ante esa Cámara en fecha 01/08/2016.
El proyecto en cuestión es objetable en cuanto, de no hacerse modificaciones adecuadas, deja al instituto de la mediación al margen de la sostenida política pública que este gobierno hiciera de este instituto, el que, por otra parte, tantos reconocimientos ha logrado a nivel nacional e internacional por la aplicación del mismo sobre todo en nuestro interior, donde resulta ser el primer escalón de acceso a la justicia por parte de los ciudadanos.
La principal objeción, por nuestra parte como mediadores, es que el proyecto en su artículo 8 excluye a los procesos que se tramitan por juzgado de paz letrada de la mediación obligatoria, que fuera instituida por la ley 7.324/04- Dto 3456/09.
De ser así la pregunta que se impone es: ¿qué pasaría en las localidades donde no se creen estos juzgados? ¿Existiría la mediación obligatoria?
Y en los lugares donde se creen estos juzgados, si la mediación no es obligatoria: ¿quién acudiría a un centro de mediación? ¿Qué pasa con el principio de igualdad ante la ley?
Si así fuera, esto vulneraría los derechos constitucionales de los ciudadanos, creando, en consecuencia, desigualdad. Así las cosas y ante esta inconstitucionalidad manifiesta, nace evidente la derogación de la ley de mediación, advirtiendo una total incoherencia con la férrea voluntad del Gobierno de Salta con respecto a la mediación como política pública que no merece ser desvirtuada por intereses mezquinos o ignorancia.
Cabe destacar que de acuerdo a la modificación de la ley de mediación, en su artículo 44, el proceso de mediación pasó a ser un paso previo y obligatorio en toda la extensión de la provincia y esto fue aprobado ante ésta misma Cámara. Llama la atención la ausencia de un serio debate ante un cambio tan drástico en materia de política pública que tenga como protagonistas a los diferentes actores: Ministerio de DDHH y Justicia, como autoridad de aplicación de la vigente ley de mediación, referentes en mediación, mediadores, etc.
Pareciera que se desconoce que en la mayoría de los municipios donde se crearían estos juzgados de paz, existen centros de mediación comunitarios en pleno funcionamiento.
Por otra parte, prestamos el apoyo total al pronunciamiento efectuado a este respecto por el Colegio de Abogados, en el entendimiento de que el proyecto afecta la defensa en juicio, el debido proceso y el acceso a la Justicia. Estamos convencidos de que debemos sumar esfuerzos para acercar la justicia a los ciudadanos, no restar. La justicia de paz letrada y la mediación pueden coexistir. Derogar la mediación obligatoria sería retroceder en lo que tanto ha costado conseguir.
Salta es una provincia extensa y compleja en cuanto a su diversidad territorial y geográfica. La mediación ha sido la única herramienta en muchos casos con que la gente ha contado como un primer acercamiento a la Justicia. No podemos permitirnos, como salteños, perder un instituto que es nuestro orgullo y que resulta una extraordinaria herramienta de pacificación social.

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gio vergara
gio vergara · Hace 6 días

El sistemaadolece de algunas cuestiones: 1) Al carecer de sanciones (porque en los hechos nunca se impuso una sanción) sigue siendo una simple invitación a solucionar un problema. 2) En general el salteño es muy inculto y entonces siempre hay una parte (a veces) las dos que desconocen por completo sus derechos y el hecho mismo de la mediación y terminan siendo "abrochados" por el mediador que lo único que quiere es sacarse "ese laburito" de encima, o sea que firmen un acuerdo y se vayan sin importar si es justo, más o menos justo etc. 3) En muchas ocasiones, también se usa la ignorancia de la gente para "direccionar" la mediación a favor del más fuerte y "obligar" al pobre a firmar lo que no le conviene

Piolin de Macramé
Piolin de Macramé · Hace 9 días

Señores mediadores, este método alternativo de solución de controversias es -por naturaleza- voluntario, y su imposición -sine die- como instancia obligatoria se opone a la esencia de ese instituto!

María Susana  Rocchi
María Susana Rocchi · Hace 9 días

La obligatoriedad no es un capricho, ni una imposición. Cuando se busca un cambio cultural, en este caso, basado en el diálogo y en el protagonismo de las personas, es necesaria. Todavía hoy hay personas que se acercan a la mesa de Mediacion sin saber de qué se trata y pensando que es una denuncia, sin embargo cuando el mediador cuenta el proceso dice, entre otras cosas que es voluntario para todos, incluso para el mediador y que si el deseo es de mo continuar están en su derecho de hacerlo, sin embargo es una gran oportunidad que se les presenta para decidir sobre sus conflictos sin tener que acudir a la justicia. Cuando esté creada la cultura del diálogo y las personas no busquen que alguien decida por ellas, seguimos conversando


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