La venta de combustibles líquidos cayó entre 12% y 15% en el primer semestre del año en el interior, respecto del mismo período de 2015 y los estacioneros tienen "un poco de optimismo" sobre una recuperación si repunta la economía antes de fin de año o en 2017.
Así lo señaló el presidente de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines, Carlos Gold, al analizar el desarrollo de la actividad durante los primeros seis meses del año en curso.
Gold indicó que la baja en las ventas se dio con disparidad en las distintas zonas del país, con un piso del 12% y un techo del 15% en promedio, aunque en algunos meses como mayo -en el que se registró la última alza de precios- la caída fue más profunda.
La baja de las ventas se dio por la suba de precios antes de la entrada en vigencia de los aumentos salariales y por la caída de rubros clave de la actividad económica, como el transporte público (que también registró un tarifazo del 100%) y la construcción, por la paralización de las obras públicas.
"Fue un semestre bastante complicado, porque el de los combustibles fue uno de los sectores que sufrió uno de los mayores ajustes, del 31% acumulativo, lo que generó una retracción importante de la demanda", señaló el empresario correntino.
Cecha es la institución que integra a las federaciones, asociaciones y cámaras de expendedores de combustibles, representantes del sector empresarial dedicado a la comercialización de hidrocarburos en todo el interior de la Argentina.
Gold señaló también que la rentabilidad de los estacioneros se vio impactada por un incremento en sus costos operativos, que estuvo marcado por la suba salarial con los gremios Soesgype y Foesgra, y por una suba en el resto de los insumos.

¿Sin nuevas subas?

El empresario consideró que el alza de precios de los combustibles era "un ajuste necesario porque se debía acomodar la actividad, en cuanto a lo que comparativamente se venía analizando respecto de los demás países de la región".
Ahora, cuando "el ajuste llegó casi al tope, casi al límite" y ya no habría motivos para que los precios vuelvan a subir antes de fin de año, los empresarios expendedores ven con "un poco de optimismo" lo que ocurrirá hacia adelante, cuando la economía del país sienta el efecto rebote y vuelva a crecer.
Gold aclaró, no obstante, que los precios deberían permanecer en los niveles actuales si es que no existe una devaluación de la moneda nacional, porque el petróleo cotiza en dólares pero en la Argentina se paga en pesos.

Un nuevo escenario

El empresario analizó que los expendedores están acomodándose al nuevo escenario económico y analizó que si bien hoy no hay una crisis generalizada, existen algunos problemas puntuales que generan algún grado de preocupación.
"Las estaciones que están viviendo un momento complicado son aquellas que venden exclusivamente GNC y despachan menos de 100.000 metros cúbicos por mes", analizó Gold, dado que esas firmas no alcanzarían a cubrir sus costos operativos con la rentabilidad lograda.
Según un estudio de la Asociación de las Estaciones de Servicio Independientes, las expendedoras de GNC porteñas y bonaerenses están al borde la quiebra debido a que el aumento del 60% del precio al público no alcanzó a cubrir el incremento de los costos del 300% en el primer semestre.

La canasta básica, 23% más cara en el primer semestre

Según el relevamiento de Consumidores Libres. El aumento fue el doble que en el 2015. El precio de la canasta básica de alimentos y artículos de higiene personal aumentó un 22,83 por ciento entre enero y junio, según el relevamiento de Consumidores Libres.
La canasta, compuesta por 38 artículos de consumo masivo, se encareció un 3,16 por ciento en junio, uno de los valores para un mes más altos del año, por detrás de mayo, cuando la inflación se disparó por la suba de tarifas.
El seguimiento efectuado, que es realizado por Consumidores Libres desde hace quince años, se llevó a cabo en los supermercados Coto y Plaza Vea y en centros de abastecimiento de los barrios de La Boca, Caballito, Liniers y Pompeya.
El encarecimiento de la canasta compuesta por alimentos, bebidas y artículos de higiene personal fue en el primer semestre de 2016 de más del doble que lo registrado en el mismo período de 2015.
En junio de 2015, el aumento había sido del 1,41 por ciento y el acumulado del primer semestre había alcanzado el 10,81 por ciento, precisó el informe de la entidad que preside Héctor Polino.
El producto que más aumentó de precio en el primer semestre del año fue el tomate perita (por kilogramo), que subió un 124,47 por ciento; seguido por la acelga, con un 85,62%, y por la polenta mágica, con un 65,38%.
La lista de suba sigue con el aceite Cocinero por 1,5 litros, que se encareció 58,49%; los cortes de carne paleta y roast beef subieron 47,91%.
A su vez, el pan común subió un 44,93%; la docena de huevos avanzó un 43,87%; el café La Morenita por un cuarto kilo registró un alza del 38,89%; la cebolla subió 38,83%; la manzana trepó 38,38%, y la merluza fresca se incrementó 32,52%, entre otros productos.

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