Tal como estaba previsto Luracatao retorna hoy a su hábitat natural. El ritual que marcará su liberación comenzó a las 10 en Seclantás. Participan especialistas, funcionarios, representantes de ONGs, medios de comunicación, estudiantes y toda la comunidad vallista.
Pasó un año desde que Luracatao, el cóndor hallado en los Valles Calchaquíes con serias heridas de arma de fuego inició su rehabilitación. 'Hoy está en condiciones de remontar vuelo y retornar a su hábitat natural', contó Irene Soler, secretaria de Medio Ambiente de la Provincia.
La cadena de voluntades que posibilitaron este final feliz estuvo integrada por efectivos policiales, especialistas de la Estación de Fauna, de la Secretaría de Medio Ambiente, fundación Bioandina, fundación Aerolíneas Argentinas, entre otras instituciones y particulares comprometidos con la naturaleza.
El cóndor es un ave que ocupa un lugar preponderante dentro de la cosmovisión andina. Representa nada menos que la libertad de los pueblos y la fidelidad en su máxima expresión. Es un ave que elige una pareja con la que compartirá prácticamente toda la vida, lo que fue concebido por algunas culturas como 'amor eterno'.
Por su tamaño, envergadura de sus alas desplegadas y por su peso, es considerada el ave voladora más grande del planeta. El cóndor andino puede llegar a medir más de 1,40 de altura y casi 3,30 cm de envergadura de alas, los machos pesan entre 11 y 15 kg y las hembras de 8 a 11 kg. Vive hasta cerca de los 50 años. Su presencia, sin duda, intimida, inspira respeto. Es una figura casi mítica.

La ceremonia

La ceremonia de liberación consiste en acompañar el vuelo del cóndor con la Liturgia de la Chicha y de la coca, el Inca y su corte, todos ataviados para la ocasión. Posteriormente las Vírgenes del Sol desparramarán los pétalos de flores de colores, el fuego sagrado estará presente y la música ancestral pentatónica y las danzas continuarán una vez liberado el cóndor. Habrá danzas en homenaje a las montañas, de peticiones espirituales, en homenaje a la mujer, la madre tierra y la chicha.

La libertad

La liberación de un cóndor es mucho más que el regreso de un ejemplar a su hábitat natural, sino que devela, además, una profunda toma de conciencia sobre los valores ancestrales, el compromiso con la naturaleza de particulares, instituciones estatales, empresas privadas, organizaciones no gubernamentales y especialistas. Es el punto de unión de una serie de eslabones que conforman una cadena de voluntades, que concluye con un ave majestuosa planeando entre las escarpados relieves cordilleranos, de los que nunca debió salir.
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Fotografía de una liberación de cóndor.
Fotografía de una liberación de cóndor.
Luracatao llegará al aeropuerto Martín Miguel de Güemes desde Buenos Aires, en una cápsula especial cerrada que lo enmarca dentro del trabajo de preservación que realiza la fundación Bioandina, encargada de cuidarlo y liberarlo.

Participación y compromiso

Hace aproximadamente un año, Luracatao cayó herido en el poblado que inspiró su nombre, tras ser baleado con un arma de fuego. Fue rescatado por el área de Medio Ambiente de la Provincia. Recibió las primeras atenciones en la Estación de Fauna y luego trasladado a Buenos Aires para su rehabilitación en la Fundación Bioandina, una entidad especializada en el tema. 'Hoy está en condiciones de remontar vuelo. Queremos que toda la comunidad participe de esta ceremonia de enorme importancia para la naturaleza y la toma de conciencia sobre la necesidad de preservar nuestro entorno. La idea es que toda la comunidad participe de su liberación', contó Irene Soler, secretaria de Medio Ambiente de la Provincia.

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Sección Editorial

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daniel cruz
daniel cruz · Hace 1 mes

Que belleza de animal.


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