Estar enfermo, solo y sin ayuda representa la realidad de Cristóbal Girón desde hace tiempo. Con 67 años, busca ingresar a un geriátrico estatal en el que pueda recibir los cuidados que necesita. Hasta el momento no lo pudo lograr, a pesar de los intentos que hizo al respecto.
El accidente cerebrovascular (ACV) que lo mantiene sin la movilidad de la mitad de su cuerpo hace cuatro años y otros problemas neurológicos le impiden cumplir con el proceso administrativo solicitado por el organismo nacional.
"Es un paciente que cuenta con severas dificultades en la marcha por lo cual requiere asistencia permanente", coinciden parte de los documentos enviados al PAMI por los médicos que lo atienden.
En algunas ocasiones, Cristóbal tuvo desmayos en las oficinas de la institución de seguridad social. Y esas mismas dificultades expuestas por los especialistas imposibilitan que los papeles lleguen con la urgencia requerida.
"En el PAMI me dijeron que no me puedo quejar porque están todos en igual o peor condición que la mía, pero la realidad es que nunca puedo terminar el trámite para que me ingresen a un geriátrico y me siento cada vez peor", dijo el anciano a El Tribuno con una evidente dificultad para hablar. "No puedo ni prepararme un té y algunas veces paso varios días sin comer. Pensé en quitarme la vida pero no quiero hacerlo, me gustaría disfrutar un poco más mi jubilación", agregó emocionado.
Ayuda de excompañeros
Entre las dos habitaciones de la humilde vivienda donde habita en barrio Nuestra Señora del Carmen, Cristóbal espera que la ayuda llegue lo antes posible. Mientras tanto, los recuerdos están presentes, aquellos en los que ser chofer de colectivo ocupa gran parte (35 años en la empresa El Cóndor).
"Mis compañeros de la UTA son los únicos que me acompañan y me dan una mano", relata don Cristóbal sin mencionar el conflicto que mantiene con sus hijos. Demandas penales por abandono de persona o prohibición de acercamiento son algunas de las causas judiciales que comparte con su entorno familiar más intimo. "Mis hijos no me pagarán un geriátrico privado por eso lo único que pido es que el PAMI me haga ingresar a uno público en el que tenga por lo menos quien me vea. Es triste y feo vivir de la manera que vivo", completó.
Para quienes estén interesados en colaborar con Cristóbal Girón (número de afiliado del PAMI 1500882199) pueden comunicarse al teléfono (0387) 4362425 y 156127075, o bien dirigirse a Manzana B, casa 68 de barrio Nuestra Señora del Carmen (zona de San Cayetano).

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Sección Editorial

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Patricia Hidalgo
Patricia Hidalgo · Hace 6 meses

Cada cual, ...cosecha lo que sembró..

claudia ortiz
claudia ortiz · Hace 6 meses

que ignorante su comentario sr. patricia hidalgo. no conozco al sr girón, solo sé que es un ser humano como yo y quizá también com ud.

Norma Meson
Norma Meson · Hace 6 meses

Y LA JUSTICIA COMO PERMITE ESTE ABANDONO DE PERSONAPOR PARTE DE LOS HIJOS????? COMO LA PERODISTA QUE HIZO LA NOTA Y CONSTATO LA SITUACION DE ESTE SEÑOR AUTOMATICAMENTE TENDRIA QUE HABER PUESTO UNA DENUNCIA POR ABANDONO DE PERSONA DE SUS FAMILIA,


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