Sobre la relación conflictiva entre Rondeau y Güemes, Mitre escribió: "No faltaron vecinos de Salta mal avenidos con Güemes, que incitaban al General en Jefe (Rondeau) a venir en auxilio del pueblo (de Salta) para sacudir la autoridad del caudillo".
Hay que aceptar que el incidente fue manipulado por grupos de vecinos de Salta y Jujuy, enfrentados con Güemes que convencieron a Rondeau que debía invadir Salta y deponer al gobernador.
Así las cosas, el 8 de marzo de 1816, el Ejército del Norte levantó campamento en Huacalera y marchó sobre Salta. Cuando las tropas pasaron por San Salvador, fueron aclamadas por los seguidores de Gordaliza quien puso a disposición de Rondeau cuatro compañías de milicias, incorporadas bajo el mando de Eustaquio Iriarte.
Al enterarse Güemes de la actitud de Rondeau, convocó a corporaciones y habitantes de Salta con la campana del Cabildo. Y las máximas autoridades se reunieron en la Sala Capitular del ayuntamiento.
De las intensas deliberaciones surgió la iniciativa de enviarle a Rondeau un oficio conciliatorio con muy sensatas reflexiones pero también, conminándolo a "retroceder a los puntos que le corresponde al Ejército, en su carácter de auxiliador, pues de lo contrario -dice el documento- el pueblo unido en masa con toda la campaña, saldrá con toda la energía y valor a usar de la defensa más justa y sagrada que se habrá conocido".
Los emisarios salteños se encontraron con Rondeau en La Cabaña, a mitad de camino entre Salta y Jujuy. El jefe militar los trató con altanería y desconsideración y les dijo: "No tengo que oír a ustedes, ya esta conversación se acabó. Las medidas están tomadas. Retírense ustedes, que retrasan mis marchas".
Cuando todavía no se habían retirado del todo los salteños, delante de ellos, Rondeau ordenó abrir fuego contra las avanzadas salteñas, agresión que fue repelida hasta Los Sauces. Al final del día, Rondeau llegó a La Angostura donde acampo a seis leguas de Salta. Al amanecer, continúa camino a Salta, hostilizado siempre por las partidas salteñas que aparecían, atacaban y desaparecían en un santiamén.
Al ingresar al Valle de Lerma, Rondeau se alojó en la Hacienda de Castañares. Desde esa vieja casona exigió el "sometimiento liso y llano de Salta y de su gobernador" a quien declaró "reo de estado", el 15 de marzo de 1816. Al día siguiente, el Ejército del Norte ocupó Salta y se encontró con una ciudad que le dio la espalda.
Martín Güemes ya estaba en Los Cerrillos esperando el curso de los acontecimientos que a poco se precipitarían. De ellos nos ocuparemos en una próxima nota.

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