Durante la mañana de ayer, un centenar de adultos mayores, de 47 centros de jubilados, invadieron la plaza 9 de Julio para festejar la llegada de la primavera, organizados por la Municipalidad y el PAMI. Por más de tres horas bailaron, cantaron, desfilaron y se divirtieron, como si estuvieran en colegio secundario.
El festejo incluyó una exposición de artesanías y tejidos, espectáculos de danzaterapia, danza española y música gitana. Para coronar el día, se realizó la elección de los reyes de la tercera edad. Dorotea Verduguez, de 67 años, del club de abuelos "Sagrado Corazón de Jesús" de Castañares, se quedó con la corona de reina, mientras que Paulo Soria, de 67 años, del centro de jubilados "Cristino Zerpa" de El Carmen, fue elegido como rey 2016.
Dorotea Verduguez, la flamante reina, durante su juventud fue cocinera y trabajadora rural en el tabaco. La jubilada contó a El Tribuno que es la segunda vez que es coronada como reina de la primavera. Dorotea, o Doris, como la conocen en su barrio, hace cuatro años que concurre al centro de jubilados. "Tengo muchas amistades y mucha gente que me quiere", comentó. Y agregó: "Yo quisiera que todas las señoras de mi edad y las jubiladas se presenten a trabajar a algún centro. Es importante empezar a mover las manos para no tener dolores de mano".
Paulo Soria resultó ganador del concurso del Rey. En diálogo con El Tribuno comentó que desde que se jubiló aprovecha el tiempo para bailar tango, folclore y además, hacer natación. "Me jubilé por discapacidad, me accidente en la construcción y hace cuatro años que voy al centro", expresó. Y continuó: "hice muchos compañeros, muchos amigos y aprendí mucho al lado de ellos. Yo siempre les digo a los chicos, digo así porque creo que lo somos, que vayan, es hermoso estar juntos y divertirse".

Historia de amistad

Inés Soriano y Marta Jesús Flores se conocieron en el centro de Jubilados de Villa Cristina. Desde el primer momento se hicieron amigas y se volvieron inseparables. "A la hora que va ella, voy yo y hacemos todos los que nos enseñan juntas", comentó Marta. Ambas consideraron que es una alegría que se realicen este tipo de actividades. "Ahora la gente es distinta. Antes estábamos más en nuestras casas, trabajábamos pero no salíamos tanto, en cambio ahora por lo menos tenemos esto que nos recrea un poco la vista", comentó Marta.

Danzaterapia

Teresa, durante su juventud fue maestra docente. Ahora, decidió encarar esta etapa de su vida bailando y es por eso que se unió al grupo de danzas terapia Creando Puentes. "Nosotros trabajamos disfrutando de la vida y haciendo una danza de la vida porque todos tenemos música interiormente. "La sentimos de esa manera", dijo Teresa. Y agregó: "lo que hacemos es importante porque tiene movimiento, creatividad, libertad y da confianza en poder hacer las cosas. Nosotros tenemos compañeras grandes de edad pero jóvenes de espíritu y eso es fundamental".

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