Los temblores acapararon este año la atención de los salteños, especialmente a partir de agosto cuando las frecuencias y las intensidades se hicieron más notorias.
La preocupación estuvo justificada no solo por el sismo de 5.9º en la escala de Richter que sacudió la provincia a mediados de octubre, dejando como saldo una víctima fatal, más de 30 heridos y cuantiosos daños materiales en los departamentos Metán y Rosario de la Frontera, sino también por la gran cantidad de sucesos tectónicos ocurridos a lo largo de septiembre, mes del Milagro.
Los números son elocuentes: del 1 de enero al 17 de noviembre de este año la provincia tembló 492 veces de acuerdo con los registros del Instituto Nacional de Prevención Sísmica (Inpres). Eso se traduce, comparativamente, en un 136 por ciento más de episodios que en igual período de 2014, año en el que se registraron 361.
Si se tiene en cuenta idéntica línea de tiempo, la frecuencia va en franco crecimiento en los últimos cinco años, partiendo en 2011 con 70 movimientos, 172 en 2012 y 267 en 2013.
Evolución
Los sismos de la región constituyen la consecuencia natural de la evolución de las montañas andinas, aunque no dejan de preocupar. Uno de ellos, el terremoto de 1692, dio origen al culto al Señor y la Virgen del Milagro.
De acuerdo con las estadísticas, la mayor cantidad de sismos en la zona se acumula en Cauchari, Paso de Huaytiquina, Catua (Jujuy) y alrededores de San Antonio de los Cobres. Luego, los epicentros se extienden a lo largo de una línea de debilidad geológica que va desde Los Andes hacia Campo Quijano, La Merced, Río Juramento, Rosario de la Frontera y norte de Santiago del Estero.
En este sentido, el doctor en geología Carlos Peralta, miembro del Concejo de Investigaciones de la UNSa, explicó: "Si tomamos los registros de sismos de los últimos 20 años, vemos que la mayoría se produjeron en el denominado Lineamiento Continental COT, que hace alusión a la traza Calama - Olacapato - Toro".
La intensa actividad sísmica en dicho sector se debe, entre otras cosas, a que la placa o piso del Pacífico, en la zona chilena, se sumerge o hunde debajo de la placa continental, que es mucho menos densa. "Esos movimientos se traducen en sismos y en actividad volcánica", puntualizó Peralta.
En cuanto a los epicentros que se ubican en la zona sur, también se originan en los movimientos de las placas subyacentes en las sierras de Santa Bárbara, La Candelaria, Medina y Metán, entre otras, que generan tensión que luego liberan paulatinamente a través de una serie de temblores.
Instalaron un sismógrafo
En estos días concluye la instalación de un sismógrafo en San Antonio de los Cobres, tras varios años de lucha de un grupo de científicos locales. La plataforma se montó sobre un túnel ubicado en un cerro cercano al pueblo. El terreno fue cedido por la Municipalidad local y el proyecto solventado por la Nación, a través del Inpres y el Ministerio de Infraestructura.
"Este sueño comenzó hace varios y contó con el apoyo de mucha gente. En este sentido, quiero destacar las gestiones del doctor Ricardo Alonso, de un instituto de Alemania que donó el sismógrafo, del diputado José Vilariño y la notable predisposición de la constructora Pastrana Strizich. Esta infraestructura nos permitirá generar toda una red de investigación en la provincia", explicó Carlos Peralta.
El sismógrafo quedará en principio a cargo del Inpres, dirigido por el ingeniero Alejandro Giuliano.

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