Tras un 2015 de intensa actividad sísmica para Salta, con 585 temblores registrados por el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (Inpres), se presenta un inicio de año un tanto más calmo, según develan los datos estadísticos de ese organismo nacional.
Con el sismo de 3,6§ en la escala de Richter que sacudió San Antonio de los Cobres el último domingo, ya son 48 los movimientos tectónicos en lo que va de 2016. El de mayor envergadura, de 4,1§, ocurrió el pasado 4 de enero a las 18.14, en del departamento Los Andes. En el mismo período de 2015 ocurrieron 56 temblores, y el de mayor magnitud fue el 17 de enero y tuvo una intensidad de 5,6§. El año pasado cerró con 585 sismos registrados en el territorio provincial
Los más someros o superficiales se dieron en la zona del Valle de Lerma y en el norte provincial, como el del 22 de enero que si bien fue leve, de 2.9§, el epicentro se situó a muy baja profundidad, a tan solo 9 km, por lo que se hizo sentir en el límite entre Orán y Jujuy. Un día después, a pocos kilómetros de allí, otro movimiento de 3,4§ se generó a 8 km debajo de la superficie, éste fue percibido por aún más gente.
En el departamento Los Andes, en cambio, donde se registra la mayor cantidad de temblores en la provincia, se producen a gran profundidad. Es decir, en gran parte de los casos a más de 200 km de la superficie, por lo que generalmente no son percibido por los lugareños, pese a que suelen trepar más arriba en la escala de Richter que los que se producen en la zona centro y norte. Carlos Navarro, geólogo del Inpres, explicó oportunamente a El Tribuno que los temblores son el resultado de una intensa actividad de las placas tectónicas. Señaló que los movimientos que suelen producirse en el sur de la provincia, especialmente la zona de Rosario de la Frontera, y en el norte de Tucumán son conocidos desde el punto de vista sísmico.
El 23 de enero fue el sismo más somero del año. Con epicentro en Orán y a 8 kilómetros de profundidad. Lo que sí notaron en el Instituto Nacional de Prevención Sísmica desde la segunda mitad del año pasado fue una marcada actividad de las placas de la zona, lo que originó a fines del año pasado movimientos muy abajo, es decir, a profundidades mayores a los 150 km. "Se extendieron a través de un corredor a lo largo de Rosario de la Frontera, La Candelaria y luego hacia el oeste, hasta Cafayate. Estos son procesos de contacto o de ajuste entre las placas Sudamericana y la de Nazca. Esta última se encuentra en el océano Pacífico oriental, frente a la costa occidental de América del Sur", contó Navarro.
En el sur de la provincia son frecuentes los movimientos en la zona de Balboa y Los Baños, en Rosario de la Frontera. Según los propios vecinos, estos pequeños temblores producen bramidos muy pronunciados en los cerros.

Los últimos registros
El 2015 sigue ocupando la cabecera, como período en el que se registró mayor cantidad de sismos en la provincia, en el último lustro.
De acuerdo a datos proporcionados por el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (Inpres), en el período que va del 1 de enero al 8 de febrero de 2012 se produjeron 38 movimientos, al año siguiente en idéntico lapso fueron 12 l.
En 2014 la cifra subió abruptamente a 50 temblores y el año pasado hizo un pico de 56. En todo el año sumaron 585 los episodios, caracterizándolo como de intensa actividad sísmica.
Este año se notó una leve reducción, con 48 temblores registrados hasta el momento.
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