Las modificaciones en los recorridos de los colectivos a causa de los episodios de inseguridad acaecidos recientemente finalmente no se consumarán, según confirmaron desde la Sociedad Anónima del Estado de Transporte Automotor (Saeta). La propuesta de cambiar los circuitos de algunos corredores había sido elevada por la Unión Tranviarios Automotor (UTA), pero no prosperó por decisión conjunta de la empresa y el ente estatal que arbitra el servicio de transporte público.
Tras ataques a choferes y unidades de la flota de colectivos de Saeta, el gremio encabezado en Salta por Jorge Flores, UTA, había solicitado que los trazados del transporte público de pasajeros no ingresaran a determinadas barriadas, donde se había detectado una sistemática intención de agredir a los trabajadores del volante. Los corredores 7, 4, 3 y 2 fueron algunos de los que registraron situaciones preocupantes en cuanto a la integridad física de los conductores, pero también de los pasajeros.
Desde la sociedad anónima que se encarga de proveer el servicio, afirmaron que la propuesta de UTA fue estudiada y dialogada con especialistas de la Autoridad Metropolitana de Transporte (AMT), pero que resolvieron que no se dará lugar al pedido; por ende, no habrá ninguna modificación en los recorridos de los colectivos. De todos modos, aclararon que les parecía razonable la preocupación planteada por el gremio que nuclea a los conductores.
La decisión se fundamenta en la necesidad de que el servicio abarque a la mayor cantidad de zonas posibles y que, por lo tanto, no puede marginarse a determinados barrios a pesar de los hechos sufridos en los últimos tiempos. Todavía más si se tiene en cuenta que en el costado sudeste y sudoeste de la ciudad, adonde se sucedieron gran parte de los ataques, hay una gran densidad poblacional que ocupa el servicio.
La variante de no ingresar en ciertos barrios de la ciudad afectaría a una gran cantidad de usuarios que utilizan cotidianamente el colectivo y que forman parte de la masa de trabajadores y estudiantes, detallaron desde el Estado provincial. Este medio consultó a los voceros de Saeta si acaso se podrían aplicar estas modificaciones en un futuro, a lo cual respondieron con la negativa. No es una posibilidad que se avizore en lo inmediato, aunque se trabajará en elaborar estrategias alternativas en caso de no menguar el grado de violencia registrado últimamente.
"En algún momento UTA planteó el temor lógico de los choferes por algunas zonas específicas y proponían la alternativa de no ingresar en algunas zonas, pero no fue más allá de eso, no se realizará ninguna modificación a los recorridos que están vigentes", dijeron desde la sociedad anónima.
Las fuentes de Saeta aseveraron también que vienen llevando a cabo tareas conjuntas con representantes del Ministerio de Seguridad para que se alcancen mayores grados de concientización de la importancia que tiene el servicio. Las actividades se realizan prioritariamente en aquellos barrios donde se registraron los sucesos de violencia sufridos por los choferes.
Además de los botones antipánico, las cámaras de seguridad y el acompañamiento de efectivos y unidades policiales en determinadas franjas horarias, consideran relevante incorporar también capacitaciones e instancias de diálogo con los vecinos, apuntadas principalmente a un cambio cultural que revalorice la función social de los choferes de los colectivos y la importancia de preservarlos y ser solidarios con su labor. Según se especificó, en los últimos tres barrios en los que hicieron estas recorridas fueron Cuchi Leguizamón, Juan Calchaquí -en la zona oeste alta- y Siglo XXI, en el corazón del extremo sudeste. "Tenemos reuniones todas las semanas prácticamente, concordamos con Seguridad y los usuarios", enfatizaron desde Saeta y anticiparon que en los próximos días estarán coordinando nuevos encuentros en otras barriadas del ejido capitalino.
"Se habla con los vecinos para que también entiendan que es importante cuidar los servicios, preservar a los choferes y no permitir que la inseguridad los margine", remataron las fuentes empresariales. Desde la cartera habían asegurado días atrás que se estudia la chance de crear cabinas antivandálicas para que los conductores estén protegidos ante cualquier intento de agresión.
El martes, tras asumir como ministro de Seguridad, Carlos Cayetano Oliver se refirió a la problemática. Expresó: "Venimos trabajando con la gente de UTA y también con representantes de Saeta, hemos articulado reuniones para escuchar a las partes y mejorar el servicio". Se comprometió a continuar con el trabajo de concientización en los barrios y lo celebró como una iniciativa ineludible. "Se diagramaron charlas para tratar exclusivamente la provisión del servicio de transporte de pasajeros, la mejora del sistema de monitoreo como así también el funcionamiento de los botones antipánico", aseguró el flamante funcionario provincial. Especificó además que se estudiará la manera de afectar más policías a las recorridas de los colectivos por las zonas más peligrosas.

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