Tras ser validado el segundo milagro del Cura Brochero trascendió que en marzo podría concretarse su canonización. El argentino está a una firma del Papa Francisco de convertirse en santo.
"Gracias a Dios terminó el Plenario de Obispos y Cardenales, que consideró que el proceso fue positivo y es una alegría grande para nosotros", dijo Olivera a radio Cadena 3. El segundo milagro del "cura gaucho", la recuperación de una niña sanjuanina que estaba al borde de la muerte tras una golpiza que recibió, fue estudiado por una comisión médica -que no le encontró ninguna explicación científica a su mejoramiento- y por una comisión teológica.
El último paso que restaba era que el milagro sea considerado por el Plenario de Obispos y Cardenales que lo validó este martes. La semana que viene, el papa Francisco ratificará el milagro de Brochero y en marzo, en un consistorio, se publicaría la fecha de canonización, que sería inminente.
El cura José Gabriel Brochero es beato desde el 14 de septiembre de 2013 cuando se aprobó el primer milagro por la recuperación de Nicolás Flores, un niño que sufrió un accidente y que se pronosticaba que sobreviva pero en estado vegetativo. El año pasado una junta de siete médicos había validado que "no hay explicación científica" para la recuperación de Camila Brusotti, una niña sanjuanina recuperada de múltiples heridas que derivaron en un infarto masivo en el hemisferio cerebral derecho. Los restos del religioso que entre 1869 y 1914 predicó en la la zona de Traslatierra transformando la vida de muchos feligreses descansan en el santuario del Cura Brochero ubicado a unos 150 kilómetros al oeste de la capital provincial.
El cura Brochero falleció en Traslasierra en 1914, luego de una vida religiosa ejemplar, fue beatificado en 2013, en una ceremonia de la que participaron 150 mil personas y en la que se leyó un mensaje del papa Francisco. El primer caso en que El Vaticano comprobó una intervención divina, atribuida a Brochero, fue la recuperación de Nicolás Flores, un chico que hoy tiene 15 años, y que cuando tenía 11 meses sufrió un accidente de tránsito que le causó heridas graves y los médicos pronosticaron en ese momento la posibilidad de "vida vegetativa". Cuando ante 150 mil personas Brochero fue declarado beato, Nicolás llevó en sus manos el relicario para la consagración. El cura Brochero había sido declarado "venerable" por Juan Pablo II y luego beatificado por Benedicto XVI a fines de 2012, pese a que el inicio de su causa había sido autorizado, ya en 1967.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia


Álvaro Figueroa
Álvaro Figueroa · Hace 10 meses

La Santidad del Cura Brochero, no necesita de ningún trámite, menos aún de la burocracia vaticana. Él la ejerció todos los días, siendo un auténtico Cristiano; ayudando al prójimo; recorriendo a bordo de su burrito las Sierras Grandes de Córdoba; organizando cuadrillas de vecinos que a pico y pala abrían caminos, para acercarse a lo que se da en llamar "civilización"; ayudando a bien morir a enfermos terminales y (por haber compartido hasta la bombilla del mate con los internados en el leprosario donde pasó varios años), contrayendo la enfermedad que lo llevó a la tumba. No hace falta agregar, que su perfil dista mucho del de los disipados que toman el santo Nombre de Dios en vano y tratan de hacerse fuertes, en el libre ejercicio de los siete pecados capitales.


Se está leyendo ahora