Por expresión disimulada del destino Eliana Morales (34) pasó de vivir sobre la calle Mar Argentino del barrio San Remo a habitar en la margen de la Ocean Avenue de Brooklyn (Nueva York). Pero el relato de esta salteña Lejos del pago no solo se compone de trazos de fina ironía. Se trata de una historia de trasplante y agrupación familiar que se diferencia en gran medida de todos los cursos de vida que acompañamos a través de estas páginas.
La primera en partir siguiendo el discurrir del corazón fue María Eugenia (43), quien 20 años atrás se casó con un ciudadano estadounidense. Tras ella fueron migrando, con diferentes sueños, Sergio (39), Diego (36) y Tania (29). También Lala y Eugenio Morales, los padres de estos hermanos, dejaron este punto del Noroeste argentino para formar parte del semblante cotidiano de una ciudad en la que predomina la multiculturalidad migrante. Eliana fue la última en irse. Aunque por sus visitas ya había caído rendida ante los pintorescos paseos de Brooklyn, se dedicaba a la cocina y tal vez sus sentidos la retenían aquí, donde se manifiestan los sabores de la gastronomía salteña auténtica. Sin embargo, allá se le abrió un espectro de posibilidades infinitas para desarrollar su habilidad por la cocina.
Actualmente trabaja en una empresa, The Fashion Chef, que abastece de servicios gastronómicos a sus clientes.
"Soy decoradora de tortas. Estoy en todo el proceso: desde el horneado hasta poner en la caja al pastel y gracias a Dios durante este tiempo he tenido la oportunidad de aprender desde abajo. Comencé decorando con flores y ahora hago pasteles que son una obra de arte", contó, orgullosa. Ya fue partícipe y artífice de distintos eventos, y desde diferentes celebridades hollywoodenses hasta el propio matrimonio presidencial conformado por Barack y Michelle Obama aprobaron las delicias elaboradas por las manos de Eliana. Sin embargo, aún está lejos de pensar en comercializar dulce de cayote, por ejemplo. "Lo pude hacer hace poco y fue todo un acontecimiento en mi familia. Como estamos hace tanto tiempo acá cuando conseguimos dulce de leche lo cuidamos como oro. Mi hermano halló cayote en el barrio chino y pudimos hacer empanadillas", relató. Dice el saber popular que en la cocina la falta de práctica hace perder la mano, por eso Eliana intenta elaborar platos salteños, aunque los ingredientes que consiga -o no- les den otro sabor. "Acá es difícil encontrar para hacer pastelería argentina. Tuve que cambiar muchas recetas que había aprendido allá porque todo influye: la harina, los huevos...", comentó.
De paseo
Excepto María Eugenia, que es traductora profesional de Inglés, el resto aprendió esta lengua conviviendo con los estadounidenses. "Mi hermana nos enseñó esta lengua con mucho esfuerzo y sacrificio. Ella siempre ha cuidado de todos y ha cumplido un rol de guía que merece ser mencionado", destacó Eliana con esa devoción por los afectos que también es un rasgo señero de la salteñidad. Varios amigos y otros integrantes de la familia ya los visitaron y Eliana los lleva al Brooklyn Bridge Park "para cruzar el famoso puente de Brooklyn". "Este lugar es hermoso en especial durante el verano y la primavera porque hay senderos a lo largo del río y podés pasar un día en pareja o con la familia allí. También quien llega no puede dejar de ir al Empire State Building, la estatua de la Libertad, el barrio chino, el barrio italiano, el Central Park y añadiría una lista larga de museos, zoológicos, jardines botánicos y playas", enumeró. Para disfrutar de una comida típica sugirió experimentar el Long Island Ice tea, los cocktails de piña colada y el Cosmopolitan. Además apuntó que la comida mexicana, peruana y china cobra cada vez más popularidad. Aunque Nueva York es una capital mundial en la que se puede encontrar satisfacción con la mejor culinaria internacional.

Cuestión de salud
Los Morales están agradecidos a Estados Unidos porque Tania fue diagnosticada de una enfermedad degenerativa, ataxia de Friedreich, que no tiene cura pero sí tratamientos de avanzada que auxilian a los pacientes para que mejoren su calidad de vida. "Se habla mucho y mal del sistema de salud de EEUU, pero mi hermana recibió la mejor atención y ayuda de ellos. El Gobierno cubrió todos los gastos, desde las operaciones hasta los médicos", aclaró Eliana. A pesar de que esta enfermedad le fue provocando un desgaste, Tania estudió en la universidad John Jay College Of criminal Justice y se graduó en Sistemas de Información y Administración Pública. "Ella acá ha logrado mucho y ha hecho que la familia esté más unida", se emocionó Eliana.
Cómo ve su futuro
Consultada acerca del recibimiento que les dan a los inmigrantes argentinos Eliana dijo: "En Brooklyn somos pocos pero muy bien recibidos, sobre todo ahora por el papa Francisco y Lionel Messi. Gracias a ellos los estadounidenses conocen de nuestra cultura". La joven añadió que desde que se radicó allá se dedicó mucho al trabajo, pero que no deja de destacar la posibilidad de un contacto cultural que en Salta sería impensado. Allá conviven un buen número de grupos étnicos, entre los que destacan los alemanes, italianos, puertorriqueños, dominicanos, chinos y japoneses. "Es como viajar por el mundo sin tener que tomarte un tren o un avión, una experiencia única porque a pesar de que hay muchos turistas en Salta el contacto no es el mismo", manifestó. Por último compartió en su charla telefónica con El Tribuno su máximo sueño: tener su propio negocio y transformarse en una embajadora de la culinaria salteña. "Ya estoy trabajando con algunas recetas argentinas y creo que cuando las prueben se van a enamorar", dijo. Añadió que aunque la familia se está realizando, todos alimentan la idea de regresar un día a nuestra provincia.


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