Denuncias en los medios, en la fiscalía penal y una situación que genera preocupación en toda la zona convulsiona a Salvador Mazza, donde un grupo de empleados municipales contratados cumplen un mes de paro de actividades.
Tampoco permiten el ingreso de empleados a la sede comunal. Si bien los manifestantes retiraron las banderas del frente del municipio, permanecen apostados en la vereda de ingreso, con carpas y ollas.
Un nuevo incidente se vivió ayer, cuando nuevamente un grupo de empleados intentó ingresar a la sede y fueron amedrentados por los trabajadores que realizan las protestas, nucleados en ATE.
Según algunos testimonios, fueron increpados violentamente por Rubén Moreno, delegado regional del gremio. "Nos dijo que no iban a dejar entrar a trabajar a nadie", relató uno de los empleados.
Este hecho contrasta con las declaraciones de Fermín Hoyos, representante de ATE del departamento San Martín, quien la semana pasada había expresado que "las puertas de la comuna están abiertas, el lugar está lleno de policías y si la gente no quiere ir a trabajar, es porque adhieren a la medida, no porque nosotros se los impidamos".
Si bien el edificio municipal permanece custodiado por personal policial, la gente no ingresa a trabajar por temor a incidentes.
Darío Sanabria, secretario de Relaciones Institucionales del municipio, explicó que en la mañana de ayer el personal municipal quiso ingresar a trabajar por iniciativa propia y un grupo de personas, que están realizando la protesta en el acceso a la comuna, lo impidió.
"Al grito de "ladrones'', "corruptos'' tuvimos que hacer que todo el personal se retire porque acá puede suceder cualquier cosa".
Sanabria explicó que el personal está muy molesto porque quiere ingresar a cumplir sus funciones en un municipio que está parado hace más de 40 días sin que haya una sola intervención judicial ni política. "Salvador Mazza es un caos y si bien hemos hecho todo lo que está a nuestro alcance, hay tal intransigencia por parte de los sindicalistas y del grupo que los sigue que es imposible llegar a un acuerdo civilizado. No sabemos cómo puede terminar esto pero le pedimos a todos los funcionarios que tengan alguna responsabilidad en evitar una situación indeseada, que tomen cartas en el asunto para no lamentarnos luego", finalizó.

Exigencias

Los manifestantes exigen el pago de una deuda de 300 pesos en concepto de ayuda escolar y el pago de sueldos atrasados a los contratados. El intendente de Salvador Mazza Rubén Méndez desmintió que la comuna les adeude tres meses de sueldos al personal contratado. "Es totalmente falso, este paro tiene otras motivaciones que nada tienen que ver con el reclamo salarial", aseguró.
Señaló que muchos contratados cobraron y se reintegraron a sus tareas, en tanto que los contratados que están de paro aún no habrían cobrado sus haberes.
También que la Justicia actúa demasiado lento. Hace días la Fiscalía intimó al gremio a levantar el corte que mantenían sobre la avenida San Martín, donde está ubicada la comuna, y el ingreso a la localidad, por donde circulan cientos de camiones a ambos lados de la frontera. "Pero el edificio comunal sigue tomado y nadie hace nada".
Ante ello el asesor legal del municipio de Salvador Mazza, Pedro Oscar Guillén, presentó un amparo a favor del municipio, en la sala quinta del Tribunal de juicio, a cargo de la jueza Mónica Faber, en Salta capital.
"La presentación debió hacerse en un juzgado fuera de la jurisdicción del Distrito Tartagal, donde ya se realizaron unas 60 denuncias y hasta el momento no se adoptaron medidas para detener esta situación".

Trabajar a medias

La comuna cuenta con 450 empleados. Solo trabajan con normalidad las dependencias que funcionan en los anexos. Es el Caso de la Dirección Deportes, de La Juventud, Tránsito, Obras Públicas y la Secretaría de la Mujer, entre otras.
En tanto que el intendente y su gabinete deben improvisar oficinas en los diferentes anexos.

Más denuncias

Por si no fuera poco, el pasado viernes, el presidente del Concejo Deliberante, Fabián Conrado Nieto, formalizó una denuncia penal contra el intendente Rubén Méndez por la falta de pago a 5 de los 9 ediles de la localidad, a quienes se les deben las dietas desde que iniciaron su gestión, en diciembre de 2015.
"Como vengo de la gestión anterior se me debe desde setiembre. No tenemos recursos ni para sacar una fotocopia", graficó el edil.
Nieto explicó que además le pidieron a la diputada por el departamento San Martín, Gabriela Martinich (PRS), que les colabore con algunos recursos económicos. "Lo mismo hizo la concejal Cazón, quien le solicitó ayuda al diputado Miguel Nanni. No sabemos qué más hacer para poder seguir trabajando", consideró.
Nieto recordó que el pasado 12 de junio fue a Tartagal para hablar con el gobernador Juan Manuel Urtubey. "Durante un agasajo que se hizo en un local céntrico de Tartagal, donde estaban invitados varios funcionarios, me acerqué al gobernador y le dije que tomara en cuenta la situación de nuestro municipio y me respondió que eso debía solucionarlo el Ejecutivo de Salvador Mazza", recordó Nieto.

Más polémicas

Conrado agregó que para la sesión de mañana convocaron al exintendente Carlos Villalba para que explique algunos temas relacionados con obras que debían hacerse en la localidad, pero que no se ejecutaron.
"Sabemos que estaban los fondos disponibles cuando Villalba se fue y, más allá de que lo sucedió la intervención de Mercedes Junco, creemos que alguna información nos puede acercar", aclaró.
Villalba fue destituido después de una grave crisis institucional en Salvador Mazza, pero sobre todo después de haber sido denunciado por el supuesto delito de trata de personas.
Además, fue sorprendido en un prostíbulo de la capital provincial, lo que precipitó su salida del municipio norteño.

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