El apagón de las estadísticas llevó al Gobierno a buscar índices alternativos que midan el costo de la vida.
En pleno problema técnico como es la falta de estadísticas, la remarción siguió su rumbo.
Así, la inflación de San Luis y la de la Capital Federal, por el momento, son tomadas como referentes en distintas actividades económicas.
La inflación de San Luis fue 4,2% en enero y llegó al 35,1% en doce meses. El alza de precios fue impulsada por el rubro de transporte y comunicaciones, y por el de esparcimiento; los alimentos se desaceleraron y subieron 1,7% .
El indicador puntano fue ligeramente superior al de la Capital Federal. Se trata de un aumento leve del 4,1% que reflejó el dato de la Ciudad de Buenos Aires para el mes de enero.
Sin embargo, el nivel general del de San Luis, caso contrario de lo que ocurrió con el porteño, mostró una fuerte desaceleración.
Si en diciembre había subido 6,5%, el mes pasado el alza tuvo un menor crecimiento, pero se mantuvo aún en una meseta muy elevada.
A pesar del intento del gobierno de Mauricio Macri de fijar un techo para las paritarias en un 25%, algo que ocurrió la semana pasada con los docentes, aún en conflicto, de acuerdo a los números puntanos para el primer mes del año la inflación interanual llegó al 35,1%.
La suba de alimentos fue de 1,7% en el mes, lo que implica una desaceleración de precios. Sin embargo, el alza continúa estando en niveles elevados. En diciembre, el índice de San Luis había registrado alzas de 10,4% en los alimentos. La carne había mostrado alzas de 22,9%.
En Capital Federal

Hace diez días la Dirección de Estadísticas y Censos de la Ciudad de Buenos Aires informó que en enero la inflación trepó al 4,1%, por encima del 3,9% del mes anterior, y poco más del doble del 2% de enero de 2015. Para el instituto que conduce José Donati, en los últimos doce meses en la ciudad la inflación ascendió al 29,6%.
El rubro que más incidencia tuvo para enero fue transporte y comunicaciones con una variación de 6,8%, seguido por esparcimiento, con un 13,8%, debido en gran parte a lo que respecta a hotelería turística por temporada alta, entre otros.
Se observa una importante desaceleración en alimentos y bebidas, que registró un alza del 1,7%. Hubo bajas en algunos cortes de carne, aunque el resto de las variedades registraron subas leves.
Suba de la carne
En diciembre, antes el inminente cambio de gobierno, los precios comenzaron su escalada, y sobre todo en el rubro de los alimentos cárneos.
En diciembre, según las canastas de consumo que elabora la ciudad de Buenos Aires, la carne subió 13% en promedio, lo que impulsó el precio de todos los alimentos.
Por ejemplo, la canasta alimentaria porteña para un matrimonio compuesto por una mujer y un varón, ambos de 35 años, activos, con dos hijos varones de 6 y 9 años e inquilinos de la vivienda, mostró una suba de 4,22% en diciembre, por encima de la canasta total (3,25%), que incluye algunos servicios, y de la inflación de la ciudad, que registró un alza de 3,9% para ese mes.
Se trata de la mayor alza en esa canasta desde enero de 2014, el mes de la devaluación que impulsó Axel Kicillof.
Con relación a diciembre de 2014, o sea, en su medida interanual, la canasta alimentaria subió 24%.
Los precios de los alimentos comenzaron su raid a fines de noviembre y la primera semana del mes pasado.
El cajón de pollos pasó de $300 a $600 pesos.
Un asado común para seis personas (colita de cuadril, entraña, dos pollos, chorizos y dos morcillas) tuvo un valor por arriba de los $800.
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