El intendente de Tartagal, Sergio Leavy, se refirió a la situación que se vivió en estos últimos días, luego de que un grupo de pobladores del paraje Zanja Honda cortara la ruta nacional 34 para protestar por la muerte de dos hermanos adolescentes, miembros de la comunidad guaraní, en un luctuoso accidente de tránsito. Pero también reflexionó sobre el estado general del departamento San Martín.
¿Cuál es el clima que está viviendo Tartagal en los últimos meses?
No puedo hablar solo de Tartagal. Hace un tiempo que en el departamento San Martín se están prendiendo luces amarillas y no creo que sea inteligente de nuestra parte desatenderlas. Salvador Mazza, por ejemplo, vive un clima de tensión hace prácticamente un mes; otros municipios vecinos no están pasando por el mejor momento y hasta hay rumores de posibles renuncias. Y en Tartagal, donde hacía mucho tiempo no teníamos un corte total de la ruta 34, se volvió a presentar esa situación. En la parte privada también se han comenzado a movilizar trabajadores de diferentes sectores, como los desocupados petroleros. Se suma que la única empresa de construcción que estaba en actividad dejó de trabajar. Yo le tengo temor a una posible situación de crisis.
¿De qué manera se pueden evitar desbordes?
El reclamo de fondo pasa por la falta de fuentes de trabajo y de obras. Ya estaba adjudicada la obra de pavimentación de los primeros 35 kilómetros de la ruta nacional 86 y quedó paralizada. Con mano de obra local se estaba trabajando en la limpieza de los predios del ferrocarril porque la Nación iba a encarar esa obra, pero la licitación, según tengo entendido, quedó desierta y por tanto ese proyecto también quedó parado porque se tiene que volver a licitar. Del Plan Belgrano los municipios del norte no tenemos ninguna novedad, de manera que cada día que pasa la situación social se pone más difícil. Todo lo que está a nuestro alcance como municipio lo hacemos, pero sin duda a esta altura ya es insuficiente. Respecto del Plan Belgrano no se avanzó ni en la elaboración de posibles proyectos que beneficien a los municipios del norte.
¿Qué novedades tienen de los créditos que contraerá la Provincia?
En la charla que tuve con el gobernador en estos días que estuvo en Tartagal, nos dejó en claro que tiene muchas expectativas de que se puedan reactivar algunos programas. En el plan de 1.400 viviendas para Salta solo se van a construir algunas en Embarcación . Yo creo que si hay alguna reactivación vendrá de la Provincia. También dependemos de la colocación de los bonos, pero todo depende de la situación internacional, que tiene que ver con la Comunidad Económica Europea. Con todo ese panorama, la realidad no es para nada alentadora en un departamento en que hay situaciones estructurales que abordar y resolver urgente.
"Hay muchos planes y proyectos, pero nada es concreto. En esta zona hay problemas de fondo que se deben abordar" . "Se suman reclamos de varios sectores. Trabajadores del petróleo anunciaron un paro el lunes 27 por salarios".
¿Qué otras necesidades develó la muerte de los dos adolescentes?
Que en el Distrito Judicial del Norte, que comprende los departamentos San Martín y Rivadavia, no hay médico forense, tal como nos expresaban los padres de las víctimas. Por lo tanto, hay que esperar que vengan profesionales de otro lugar y eso demanda demasiadas horas. Respecto del corte del pasado miércoles, lo que comenzó como un reclamo de justicia y seguridad derivó en un pedido de trabajo para los desocupados de esas comunidades, que quieren seguridad vial porque viven al lado de la ruta, pero también quieren trabajo genuino. Muchos nos decían que tienen algunos proyectos productivos para desarrollar porque no todos pretenden vivir de un sueldo. Pero nosotros tenemos que ver la forma de viabilizar esas iniciativas. Lo que remarco es que nadie tiene que olvidarse de que el norte ya explotó una vez y que no podemos esperar que eso suceda de nuevo para recién reaccionar.
El pedido de los vecinos pasa por más obras...
Tartagal tiene la particularidad del crecimiento poblacional. El censo de 2001 arrojó que éramos 57.000 habitantes y en 2010 hemos pasado a tener 87.000. Es como si todo Rosario de la Frontera se hubiera venido a vivir a Tartagal en los últimos 10 años.
Eso obliga a que se agilice la maquinaria para que se hagan obras, se incrementen los servicios de salud, justicia, educación, seguridad, ayuda social. Nada de eso puede detenerse. No estamos logrando dar las respuestas que la población pide y es por eso que estas alarmas, que por ahora son amarillas, las tenemos que tomar en cuenta y responder con obras, con más infraestructura y con fuentes de trabajo real.
Todo el sistema comienza a resentirse, por lo que es necesario que se mire al norte con más interés, porque si hemos crecido tanto en habitantes, deberíamos haber crecido en coparticipación y regalías.
Por el contrario, esos fondos se han retraído generando esta situación que va camino a tornarse en una crisis grave si no se anticipan algunas medidas concretas.

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Walter LUNA
Walter LUNA · Hace 5 meses

Todos, absolutamente todos, los razonamientos del Intendente de Tartagal son de una validez meridiana. Es hora que nosotros, los del Valle de Lerma, tengamos en cuenta una clara situación de conflicto. También, claro está, que quienes viven, trabajan, estudian y usufructúan en la zona, echen raíces en ella juntamente con toda su familia, tratando de repetir (lo que está bien hecho debe copiarse) y acentuar lo que pasa en los muchos pueblos de la Provincia de Buenos Aires. Será una manera de engrandecer el terruño.


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