A una semana de los trágicos atentados islamistas en varios puntos de París, la amenaza terrorista demostró que sigue latente al atacar un hotel en Bamako, la capital de Mali, república situada en el centro oeste del continente africano.
La impronta religiosa fundamentalista fue evidente tras declaraciones de algunos testigos que afirmaron que los terroristas liberaban a los rehenes, que se sabían de memoria versos del Corán.
Los cascos azules de la Fuerza de Paz que opera en Mali han contado al menos 27 cadáveres en el interior del hotel Radisson, tomado por un grupo yihadista. En una declaración telefónica a la agencia Al Ajbar, los grupos Al Qaeda del Magreb Islámico (AQMI) y Al Murabitun reivindicaron la autoría del hecho.
Minutos antes, una fuente internacional había hablado de 18, lo que hace suponer que el número de víctimas podría aumentar aún más.
Una nueva masacre
Hasta el momento, los soldados encontraron 12 cuerpos en el sótano del hotel y 15 en el segundo piso, según una fuente la ONU. El Hotel Radisson tiene 5 plantas.
Ayer por la tarde, ministro maliense de Seguridad Interior, el coronel Salif Traoré anunció que los terroristas, "ya no tienen rehenes en su poder, y las fuerzas (de seguridad) los estaban buscando".
El ataque ha dejado al menos seis heridos, entre ellos, un policía. El primer conteo oficial de víctimas fue de tres extranjeros, cifra que ha aumentado con el ingreso al edificio de las fuerzas de seguridad. "El asalto fue lanzado y las fuerzas especiales pudieron liberar personas", agregó.
Una fuente militar citada por AFP informó que el operativo terminó con dos terroristas muertos. Las fuerzas especiales francesas llegadas de Burkina Faso se hallan en el hotel y "participan en las operaciones junto con los malienses".
Asimismo, un pequeño equipo de las Fuerzas de Operaciones Especiales estadounidenses ayudó en el intento de rescatar a los rehenes retenidos en el asalto al hotel de lujo Radisson Blu, informó el comando militar estadounidense.
El comienzo de la ofensiva
"El grupo hotelero Rezidor, que administra el Radisson Blu de Bamako, en Mali, informa que una toma de rehenes tiene lugar hoy (viernes) en este lugar", indicó la empresa en un comunicado. "Según nuestras informaciones, los asaltantes retienen a 140 clientes y 30 empleados", aseguró el comunicado en las primeras horas del viernes. Sin embargo, la cifra oficial del hotel no coincidía con el número dado posteriormente por Reuters.
El comandante del ejército maliense Modibo Nama Traore precisó que diez hombres armados asaltaron el lugar por la mañana exclamando "Allahu Akbar'''' ("Dios es grande" en árabe), antes de abrir fuego sobre los guardas de seguridad y tomar rehenes.
En principio se habló de dos terroristas, pero algunas fuentes indicaron que podrían ser entre 10 y 12.
Según un recuento publicado por el ministerio maliense de la Seguridad interior el viernes por la tarde, entre los rehenes había 45 malienses, 15 franceses, dos marfileños, cuatro turcos, cuatro argelinos y cuatro chinos. También hay dos españoles, un ruso, un alemán, un senegalés y un canadiense.
Los centinelas, detrás del asalto al hotel
El grupo islámico Al Mourabitoun ('Los centinelas', su traducción) es una agrupación yihadista de África Occidental que nació en el norte de Mali y está conformada por tuaregs y árabes, en su mayoría. La agrupación armada es una filial de Al Qaeda en el Magreb Islámico y nació en 2013 luego de la fusión entre Al Mulathamun ('Los enmascarados'), Battlalion (AMB) y el Movimiento por la Unidad de la Yihad en África Occidental (MUJAO).

Históricamente, esta milicia yihadista mantuvo una alianza con Al Qaeda en el Magreb Islámico. Sin embargo, en los últimos meses surgieron dudas respecto de su vigencia. También a la permanencia del grupo como tal.

Las dudas respecto de la conducción de Al Mourabitoun son varias. En primer lugar, no está claro quién la conduce. En julio pasado, un bombardeo aéreo con drones realizado por los Estados Unidos había sido anunciado como exitoso. En él se suponía que había muerto Belmoktar, líder de los yihadistas de Mali.

Pero el cofundador del grupo islamista, Adnan Abu Waleed al Sahrawi, se autoproclamó emir, es decir, líder, situación que generó una crisis interna en el ejército irregular. Según él cumple una doble función dentro de Al Mourabitoun: es el jefe y su vocero. Muchos creen que Al Sahrawi actúa desde afuera del país, aunque no se conoce su paradero.
Incluso, fue Al Sahrawi quien anunció la alianza con el Estado Islámico en mayo pasado. Sin embargo, luego hubo una desmentida sobre esta alianza y se informó que esa medida había quedado en discusión con la cúpula.

Sin embargo, luego de este anuncio, un reaparecido Belmokhtar señaló que el grupo mantenía su unidad con Al Qaeda en el Magreb Islámico. Esto hizo pensar a los investigadores que en el interior de la milicia se generó un quiebre. Sin embargo, nunca se anunció la disolución de Al Mourabitoun, que hoy confirmó que sigue activo en Mali.
Su joven conformación y sus múltiples alianzas la hacen aún más compleja. Además, la composición de sus milicias la hacen dispersa y poco localizable. Ayer realizó su golpe más espectacular y más sangriento.
La Unión Europea se blinda para evitar más amenazas
La Comisión Europea prometió ayer modificar el acuerdo de Schengen de libre circulación de personas y generalizar los controles en las fronteras exteriores del bloque, en el marco de medidas antiterroristas tras los atentados de París.
Los ministros de Interior y de Justicia de la Unión Europea (UE) decidieron, en una reunión extraordinaria en Bruselas, reforzar de manera "inmediata" los controles en las fronteras, incluso para los ciudadanos europeos.
Pidieron además una reforma del código Schengen, para que esos controles sean "sistemáticos y obligatorios" para todos, y no únicamente para los ciudadanos de terceros países.
"Es un cambio crucial", dijo el ministro de Interior francés, Bernard Cazeneuve,
"Europa ya perdió demasiado tiempo", añadió tras la reunión convocada por los atentados del viernes pasado en París.
La Comisión Europea, dijo el ministro, "hará propuestas antes de fin de año" para modificar el código fronterizo del espacio Schengen, compuesto por 22 de los 28 países de la UE, más Noruega, Suiza, Islandia y Liechtenstein.
El espacio Schengen es una zona de libre circulación de personas en donde los controles fronterizos internos fueron eliminados, salvo en circunstancias excepcionales.
Suben a 130 los muertos de París
El número de muertos en los atentados del 13 de noviembre en París y su periferia se elevó a 130, indicó ayer el primer ministro francés, Manuel Valls, tras un nuevo fallecimiento. Los "terroristas mataron sin piedad, aniquilando 130 vidas", dijo Valls en el Senado, ante el cual defendía el proyecto de ley sobre el estado de emergencia.


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