El padre Pedro Trigo es un sacerdote jesuita nacido en España pero afincado en Venezuela desde comienzos de los 60. Es profesor en la Facultad de Teología de la Universidad Católica de Caracas. Reflexivo y muy crítico de las realidades sociales que duelen en América Latina, pero siempre, y en todos los casos, antepone la esperanza como símbolo y como guía frente la adversidad. Y en ese repaso, sostuvo que "en Venezuela nunca como ahora ha habido personas capaces de dar, tan gente, tan señores de sí. Entonces, tengo que decir que nunca estuvimos peor, pero tampoco nunca estuvimos mejor.Tengo que decir lo malo, pero también lo bueno, y lo bueno es fuente de esperanza. La vivencia cristiana les ayuda para tener esa consistencia. Es decir, el amor que recibo de Dios lo doy a mis hermanos. Creo que eso está pasando y que es una fuente de esperanza muy grande". El padre Trigo estuvo en Salta días pasados, para participar del Encuentro Nacional de la Sociedad Argentina de Teología. Y visitó El Tribuno.
¿Cómo ve a América Latina?
Para mucha gente, América Latina está hoy sin esperanzas, En la década 60/70 fue el continente de la esperanza, una esperanza que fue aplastada por regímenes militares o porque las democracias que en un momento fueron interclasistas abandonaron al pueblo. También esperanza en la Iglesia, que tuvo un momento de asumir el cristianismo con todo convencimiento, de una manera muy carismática, dando esperanzas al pueblo. Se podría decir, una Iglesia latinoamericana muy respetada por el resto de las iglesias. Pero eso también fue aplastado por un Papa que venía de un sitio comunista, a quien le vendieron la falsa idea de que el comunismo había entrado en la Iglesia y con esa idea se dedicaron a hacer obispos que estuvieran en contra de todo lo que estuviera pasando en América Latina. Hubo como un amortizamiento del cristianismo.
Quién es ese Papa?
Juan Pablo II, que como era polaco, le vendieron la idea de que lo que se estaba haciendo en América Latina era una reedición del comunismo, cuando en realidad lo que se proponía era que las empresas cumplieran con su responsabilidad social, que hubiera propiedad cooperativa y que el Estado tuviera como los recursos básicos, pero todo controlado por la ciudadanía. Cuando muere Helder Cámara (arzobispo brasileño, figura de la teología de la liberación), prototipo de hacia dónde tenía que ir esa Iglesia, ponen a un obispo totalmente contrario a lo que pensaba Cámara, con la consigna de que acabe con todo lo que había hecho él. El caso de Cámara es muy paradigmático: él nace en el seno de una familia muy tradicional, y comienza con la extrema derecha, pero se orientó, más tarde, hacia un empoderamiento del pueblo desde el punto de vista cristiano. Ese fue el símbolo de aquella Iglesia que se aplastó. Por eso, a nivel político y económico, América Latina es la región más desigual del mundo y pasamos un momento en el cual el 1 por ciento tiene más dinero que el 90 por ciento restante.
¿Qué se puede hacer?
América Latina parece que va dando bandazos. No funciona la izquierda, va a la derecha; no funciona la derecha pasa a la izquierda. Es ir de un extremo a otro. Entonces, como no es satisfactorio ni uno ni otro extremo se los cambia, pero los problemas siguen. Y nos preguntamos ¿No tenemos nada que esperar? Yo pongo el ejemplo de mi país, que es un ejemplo extremo. El año pasado hubo una inflación de 780% y lo que a mí me aumentaron como docente en la universidad fue del 30%.
¿Como inscribe las acciones del papa Francisco en este contexto?
Para nosotros, el papa Francisco es fuente de esperanza. Lo que nosotros, cada uno en nuestro sitio, tratamos de hacer, conectándonos unos con otros, es lo que hace el Papa para la Iglesia universal. Nosotros estamos muy contentos de poder tener en él como una inspiración; además, es un compañero nuestro. Yo lo conocí en 1985; es distinto comulgar con un Papa europeo a que sea uno de nosotros. Habla como nosotros, como la gente común y corriente, con mucho sentimiento, no tan racionalista.
¿Y qué le parece la decisión del Papa de recibir a los políticos argentinos?
Que el Papa reciba a un político no dice, en absoluto, que esté de acuerdo con él. Lo que dice es que no deja a nadie por imposible. Así, el Papa puede aparecer como una persona utilizada, si es que cada uno va para decir que estuvo con el Papa. El Papa sabe eso, pero dice: "Jesús, no dejó a nadie por imposible...", hasta con Pilato trató de hablar. Ese es mi hermano, aunque sea un hermano que me da dolor, hasta rabia, pero es mi hermano. Eso hace el Papa sistemáticamente.
¿Cómo explica el poder que tuvo Hugo Chávez en Venezuela?
Chávez llega al poder porque una mayoría votó salir de un ciclo que ya no tenía remedio. No optó por él la gente, sino que optó salir de lo anterior. Chávez tuvo una capacidad de interlocución con la gente totalmente monstruosa, fuera de lo que uno ve de ordinario; le habla al pueblo en la cultura del pueblo, entonces la gente reconoce que está mal pero por lo menos existo para alguien, y ese alguien es el presidente. Pero hay tres problemas que se sucedieron. En el tercer año ya adoptan el modelo cubano, un socialismo estatista y, por tanto, no democrático, que ya había fracasado. Chávez era militar, no porque haya estado en el Ejército, sino porque tiene la estructura mental de militar; no conoce la democracia. En Venezuela la situación es insostenible, pero también hay una posibilidad de cambio, hay una esperanza... Hay un referéndum pedido, pero como ellos tienen todo el poder, el Ejército, la policía, bandas paramilitares, la parte del partido del gobierno que no se ha corrompido y que no vive en la pura ideología sino que le interesa el país, quiere deslindarse de este gobierno porque si no va a ser barrido, hay grupos que públicamente apoyaron el referéndum. A ellos les conviene que el Gobierno sea derrotado para que el partido no siga en manos de ellos. Las Fuerzas Armadas también están empezando a ver que esto no tiene futuro y que si no se percibe que ellas han contribuido a que se cumpla la Constitución también van a salir perjudicadas con el Gobierno. Esa unión de las Fuerzas Armadas que obliguen al Gobierno a cumplir la Constitución, con esa parte del gobierno que se está distinguiendo, sería una posibilidad de abrirse. Pero también la oposición tiene que hacerse la idea de que la cosa está tan mal que tiene que haber o un gobierno de concertación nacional o por lo menos ponerse de acuerdo con una serie de medidas y tomarlas conjuntamente antes de cualquier elección de partidos.
¿Qué rol juega la Iglesia hoy en Venezuela?
La Iglesia tiene mucho prestigio pero para una mediación tendría más posibilidad el Papa. Porque para el Gobierno una parte de la Iglesia es considerada como oposición, por las críticas que estamos haciendo por la situación.
Se veía con claridad la proximidad del gobierno de Cristina Kirchner con el chavismo?
Sí, se veía. Pero vimos también que cada quien obró con cierta independencia.
¿Como ve al gobierno de Mauricio Macri?
Que va al otro extremo. No es superador. Corrige algunas cosas, pero también causa otros problemas. Quitar impuestos directos, poner impuestos indirectos, apoyar a los empresarios y dejar a la gente desguarnecida. Eso a la larga no es soportable. Pero, digo... esta es apenas una mirada desde afuera...

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