Aylan Kurdi, el pequeño de tres años que apareció muerto en una playa turca, huía de Kobane, en Siria. La foto de su cuerpo sobre la arena expuso ante el mundo el drama de los refugiados, y obligó a los gobiernos europeos a tomar medidas concretas. Sin embargo, poco parece haber cambiado desde entonces.
Esta vez ha sido en Libia, en una playa que se encuentra a unos 50 kilómetros de la capital, Trípoli, llamada Al-Qarbouli.
La Media Luna Roja, organismo voluntario de auxilio, apoyo en rescate de accidentes, emergencias y asistencia a personas, recuperó el cadáver de una bebé que se encontraba enterrado en la arena. La niña yacía inmóvil y le faltaba parte de un brazo.
Un video mostró los esfuerzos que se hicieron por desenterrarla de la arena con suavidad, sin dañar más el cadáver. Cerca de la bebé, los médicos encontraron a otros cinco migrantes muertos, tres hombres y dos mujeres, arrojados por las aguas del mar Mediterráneo. Los rescatistas buscaron entre sus ropas alguna identificación, pero el Gobierno de Libia no ha confirmado aún ni sus nacionalidades ni de dónde venían.
"Hemos recuperado seis cuerpos y estamos buscando en las áreas Al-Qarbouli y Tajoura", dijo Husam Nasr, médico de la Media Luna Roja, en referencia a zonas costeras cercanas a la capital.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora