En el barrio era conocido como Pipo, pero su nombre es Nicolás Antonio González (20 años). Los vecinos lo detuvieron, lo golpearon y lo entregaron a la comisaría después de que entrara por la ventana en una casa de Villa Lugano y violara a dos adolescentes. Todo, adelante de una nena de 10 años.
El sospechoso entró encapuchado y armado con un cuchillo. Amenazó a la dueña de casa, que estaba durmiendo en una de las habitaciones, y la dejó atada. Después, sorprendió a la hija de la mujer, de 16 años, charlando con una amiga de la misma edad en otro dormitorio. También las amenazó de muerte, las ató y después abusó sexualmente de ellas adelante de la hermana menor de la adolescente, una nena de 10 años.
Antes de escapar, aprovechó para robar tres teléfonos celulares y algunos otros elementos de valor que encontró en la casa.
Una vez que el agresor se fue de la vivienda, la mujer se desató y asistió a las chicas abusadas; la dueña de casa, junto a su hija y la amiga se dirigieron de inmediato a denunciar lo que les había ocurrido a la comisaría 48ª, con jurisdicción en la zona.
Allí, la Policía les proporcionó la asistencia necesaria a las chicas abusadas sexualmente y fueron acompañadas por personal del gabinete psicológico al Hospital Santojanni, donde se les practicaron los estudios médicos de protocolo para estos casos.
Además, por orden del fiscal de instrucción de la causa, Pablo Recchini, la Policía se dirigió a la vivienda donde ocurrieron los hechos, y con los peritos de la Unidad Criminalística Móvil de la Policía Federal trabajaron en la recolección de evidencias. Los elementos que fueron secuestrados a pedido del fiscal y el juez y serán analizados en el laboratorio fueron una almohada, una sábana, un bolso, la ropa interior y los pantalones y buzos que vestían las víctimas al momento de tomar contacto con el abusador.
Según las fuentes policiales, la propia dueña de casa fue la que identificó a Pipo como el joven que entró a su vivienda a cara descubierta y la dejó atada antes de abusar de su hija y de la amiga. Según las fuentes policiales, la propia dueña de casa fue la que identificó a Pipo como el joven que entró a su vivienda a cara descubierta y la dejó atada antes de abusar de su hija y de la amiga.
"Sólo la mujer le vio la cara cuando entró a la casa. Cuando violó a las chicas ya se había ocultado el rostro", explicó de los investigadores.
Cuando a pedido del fiscal, la Policía colectaba testimonios y evidencias para pedir la detención de Pipo, casi en simultáneo un grupo de vecinos apareció con el sospechoso en la seccional policial.
El joven fue sorprendido por los propios vecinos cuando pretendía escapar del barrio y fue atacado a golpes, según contaron las fuentes.
Luego, de acuerdo a los investigadores, los vecinos lo cargaron en un auto y lo entregaron en la comisaría donde quedó alojado a disposición de la Justicia.
Luego de una ampliación de la testimonial de la dueña de casa y madre de una de las víctimas, que señaló claramente a Pipo como el autor del hecho, el juez de instrucción porteño 23, Roberto Ponce, dejó preso al sospechoso.

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Sección Editorial

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anonimo ...
anonimo ... · Hace 6 meses

SE LA TENDRIAN QUE HABER CORTADO AL PENDEJO DE MIERDA ESE... AHORA LE VAN A ROMPER EL CULO EN LA CELDA!! VAS A VER QUE SE SIENTE, VAS A SER LA PUTITA DE LOS PRESOS AHI!! HIJO DE MIL PUTA!! MALPARIDO!!!

Re KennethU
Re KennethU · Hace 6 meses

Parece que los vecinos estuvieron muy suaves con el violador. Para mí tendrían que haberlo entregado como para ir directo al hospital a que lo reparen un tanto.


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