En el marco de la nueva crisis de deuda que vive la Argentina, la administración Kirchner viene multiplicando en las postrimerías de su gestión un aumento de las obligaciones del Estado que agrava y acelera esta crisis, y que potencia a la vez la pesada herencia financiera que le transmite al próximo gobierno.
La política de re-endeudamiento y toma de nueva deuda deviene así la forma en que el gobierno "compra" su tiempo de supervivencia financiera y política, tratando que los efectos recaigan sobre la futura administración. Y estos tiempos se aceleran porque el tiempo es función de la acción.
Un capítulo tanto o más grave que el aumento de la deuda del Tesoro Nacional es el paralelo sobre-endeudamiento también del Banco Central.
La situación financiera del BCRA a la que ya nos referimos en numerosas oportunidades es crítica, desde el punto de vista que el banco (como la Tesorería) no tiene solvencia ni liquidez para poder afrontar sus pasivos ni recuperar sus acreencias:
a) Según el Balance resumido al 30.9 pasado las reservas internacionales brutas US$ 33.300 millones quedan reducidas a sólo 10.400 MD de reservas propias cuando se le restan los 7.400 MD de encajes bancarios en moneda extranjera y los 15.500 MD de Otros Pasivos (constituidos fundamentalmente por el swap con China y préstamos del Banco Central de Francia y el BIS de Basilea).
b) Al Banco Popular de China se le deben hoy US$ 11.000 millones por el swap o pase de monedas en curso que ya ha sido utilizado en su totalidad y que se trata de préstamo financiero a corto plazo (12 meses) y tasa de interés 6-7 %. Y en este momento se negocia una ampliación el mismo por otros US$ 2.000 millones.
c) Las reservas del BCRA se sostienen con deuda en moneda extranjera y comprando divisas con deuda en pesos, a través del mecanismo de Lebac/Nobac, que son también títulos a corto plazo con altas tasas de interés (del orden del 28-30 % anual). El stock de estas letras es actualmente de $ 369.000 millones, (equivalentes a US$ 39.200 millones) y su renovación continua, todas las semanas, significa el costo que el banco paga por absorber el mismo dinero que emite para comprar reservas, el servicio al capital financiero que presta al mantener elevadas las tasas de interés de plaza y el subsidio a los fondos ociosos del sistema bancario.
d) El BCRA tiene el 65 % de su activo US$ 99.100 millones prestado al Tesoro, básicamente para que éste pague deuda externa y financie el déficit fiscal creciente: 68.100 millones de dólares constituidos por Letras Intransferibles recibidas como "vales de Caja" contra retiro de reservas para el pago de la deuda extranjera y 31.000 millones de dólares (en pesos) son Adelantos Transitorios para sostener parte del déficit fiscal con emisión monetaria.
e) Las letras intransferibles a diez años de plazo empiezan a vencer a partir del 3 de enero. La primera corresponde al pago de los US$ 9.580 millones al FMI en enero de 2006 y ya está previsto y autorizado que se renueve con otro documento similar.
En todos los casos, no existe posibilidad de que el Tesoro pueda devolver los fondos prestados al BCRA ni que éste pueda cancelar sus pasivos por deudas en moneda extranjera y en pesos, como no sea tomando nuevas deudas.
Por falta de información oficial al respecto, no se pueden consignar aquí ni siquiera por aproximación los montos de endeudamiento correspondientes a Empresas del Estado, Organismos Nacionales, Fondos Fiduciarios, Municipios del país y Juicios contra el Estado con sentencia en firme.
Si bien el MECON en su último Informe de Deuda Pública consigna que la deuda con los bonistas que no entraron en el Megacanje 2005-2010 suma entre capital e intereses 11.600 millones de dólares, estimaciones realistas elevan esta cifra entre 20 y 30.000 millones contando capital, intereses acumulados, punitorios, honorarios y gastos.
El desacato argentino ante el fallo Griesa agrava cada día la situación legal y financiera del país, por lo que las cuentas a pagar están creciendo en forma relevante.
La cuestión de los holdouts es un derivado del Megacanje Kirchner-Lavagna de 2005-2010 que dejara miles de millones en bonos afuera porque se trataba de un "canje voluntario" e incompleto - de la conformidad del gobierno K con los intereses de los acreedores al no cuestionar la legitimidad de las acreencias ni la condición de los tenedores; y de las propias torpezas y contradicciones técnicas y políticas de su administración, como la Ley Cerrojo 26.017 y su desubicación frente a los tribunales cuya jurisdicción aceptara.
Tal como están las cosas, los totales a pagar por la cuestión de los holdouts que se siguen acumulando - amenazan llevar a una nueva reestructuración de deuda argentina, fácticamente a cargo del mediador Pollack.
Hasta aquí el cuadro resumido de situación de las novedades relevantes producidas durante la semana que pasó y los datos de referencia sobre el contexto de endeudamiento generalizadodel Estado que deja la administración Kirchner.
Estos son los hechos y las realidades frente al mito oficial del des-endeudamiento público, que el gobierno trata porfiadamente de mantener hasta el próximo fin de su mandato, así como oculta el altísimo costo financiero creciente del verdadero endeudamiento que sigue produciendo y de su peligrosa nueva concentración del perfil de vencimientos de la deuda con terceros.
La política de pagos a ultranza por parte de la administración K es la característica más importante de toda su gestión en materia de deuda: es el gobierno que más deuda ha pagado en la historia argentina (entre 180 y 190.000 millones de dólares) pero a la vez el que más deuda ha venido aumentando (150-175.000 millones contra 260-300.000 millones a la fecha).
La descarga así de gran parte de la deuda pública con terceros acreedores privados y organismos multilaterales de crédito a costa de pasarle la deuda impagable al propio Estado (ANSES, BCRA, BNA y toda una serie de entes oficiales que han sido "empapelados" con títulos sin capacidad alguna de repago) viene cumpliendo el rol funcional de haber usado la Deuda intra-Estado como "préstamo-puente" para retornar al mercado internacional de capitales, precisamente para volver a tomar nueva deuda externa.
La deuda intra-Estado deviene así, en la práctica, uno de los más grandes servicios que la administración Kirchner haya venido prestando al capital financiero local y global al amparo del mito del desendeudamiento, para volver a endeudarse.

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Sección Editorial

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Ram Test
Ram Test · Hace 12 meses

Pero como si Scioli dijo que estamos DEUDA 0, nunca más pedir al fondo? O será que ya no podemos pedir más porque no tenemos credibilidad?

ruben diaz
ruben diaz · Hace 12 meses

todos los que callaron tambien son complices. Despues hablan de que aman al pais

ruben diaz
ruben diaz · Hace 12 meses

TODO ESPECTACULAR .PERO PORQUE NO LO EXPLICARON O INVESTIGARON ANTES. ES FACIL SACAR LOS TRAPOS AL SOL CUANDO YA NO ESTA LA DUEÑA.

Ram Test
Ram Test · Hace 12 meses

Que leias Rubén cuando Héctor Giuliano publicaba en todos los medios sobre la deuda externa e interna durante estos 14 años? guglea un poco sobre Giuliano y vas a ver que tu mano se movió más rápido que tu cerebro.

Álvaro Figueroa
Álvaro Figueroa · Hace 12 meses

Dentro de las conjeturas sobre las que fue elaborada (a partir de la negativa de dar a conocer la verdad), la excelente nota de Giuliano describe cuál es la realidad, del maravilloso país del que se hablaba en las cadenas nacionales.


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