...Y también se nos fue septiembre. Fue un mes de pleno romanticismo y yo le decía a mi adorada esposa "qué sería septiembre sin ti". Con su acostumbrado sentimentalismo su respuesta fue: "sepembre, idiota".
De esta manera, sin habernos esforzado mucho, ya estamos en octubre. Pero no es el caso que preguntemos qué sería octubre sin tu. Para los muchachos del PJ es el mes de la lealtad, para los "K" será otro aniversario recordándolo a El y para los del Pro (a falta de alguna epopeya histórica) será simplemente el mes de la madre y también del padre. Soy más específico: del Santo Padre que recibirá a Macri el día 16.
En todas las sedes de Cambiemos están prendiendo cirios para que Francisco no lo reciba con la misma cara de huerto que en febrero. ¡Qué estigma este, el de Mauricio! Tuvo un padre, de origen italiano, llamado Francisco (Franco es un apocopado apodo) que lo sermoneaba y ahora otro Padre Francisco, del mismo origen, también lo sigue reprendiendo y sermoneando sin misericordia. De todas maneras es de esperar que Bergoglio esté de buen humor, ya que ahora hasta los Santos están ganando los Premios Nobel de la Paz.

Cero en pobreza

En literatura hay una histórica disputa sobre cuál es el minicuento más breve. Durante décadas este peripatético campeonato tuvo como líder indiscutido al sucinto relato "Dinosaurios" del escritor guatemalteco, de origen hondureño, Augusto Monterroso cuyo texto es el siguiente: "Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí."
Pero en 2005 el mexicano Luis Felipe Lomelí publicó "El emigrante" cuyo texto resultó más breve aún: "-¿Olvida usted algo? -¡Ojalá!".
Apenas pasó un año y "El emigrante" fue destronado por el minirrelato más breve que se conoce, del español Juan Pedro Aparicio, bajo el título "Luis XIV", con un texto de una sola palabra: "Yo". Como es dable advertir el minicuento, no es para lectores indolentes y requiere una participación mucho más activa del leyente, que debe poner una gran dosis de imaginación para integrarlo.
Pero ¿a cuento de qué viene esto de los cuentos? Ocurre que Mauricio (Macri) y yo hemos superado ese récord (él invento una brillante frase y yo le di forma). ¿Cómo? se preguntará el amable lector, ¿poner algo menos que una palabra en un relato? Muy simple: usando signos matemáticos. El texto se llama "Pobreza" y el texto dice "= 0" (puede llegar a suprimirse el signo igual).
De todas formas MauMac ya aceptó que el relato de Pobreza Cero, a pesar de su brevedad, tardará más de 4 años para dejar de ser puro cuento y -supuestamente- convertirse en realidad.
Por ahora, en vez de la quimera del oro, tenemos que conformarnos con la quimera del loro (pura parla).
Algún pacato sostendrá que no es "políticamente correcto" bromear con la pobreza.
Sin embargo mucho más cruel resulta negarla o esconderla. Es una conducta de sádicos, con humor negro perverso afirmar que "tenemos menos pobreza que en Alemania" o que hablar de la cantidad de pobres es "estigmatizante".
El humor sano, en todo caso, denuncia una brutal realidad, como en los recordados sketchs del negro Olmedo o en estos chistes: "Éramos tan pobres que cuando nos comíamos las uñas, mamá ponía la mesa" y también: "Éramos tan pobres que cuando en las vacaciones íbamos a la playa, en lugar de hacer castillos de arena hacíamos casas económicas" (casitas de "sueños compartidos").

La semana

Tres científicos de la Unión Europea y de Estados Unidos recibieron el Premio Nobel de Química por haber encabezado la revolución en ciernes de las "máquinas moleculares".
Diseñaron mecanismos diminutos que se autoensamblan y actúan ante ciertos estímulos, con una o dos moléculas.
De hecho, ya crearon un ascensor minúsculo, músculos artificiales y motores liliputienses. Parece que están en conversaciones con el exdiputado José Ottavis para que sea el primero en experimentarlos.
Cristina no está conforme con lo que se llevó, ahora pide que le devuelvan la herencia.
En Buenos Aires prohibieron la presencia de alternadoras o coperas en los bares. Hugo Moyano está preocupadísimo ya que teme que la prohibición alcance a los de Independiente (se consideran los coperos, los "Reyes de Copas"; aunque Boca tenga más trofeos).
En la calle me llaman "chorra", dijo compungida Andrea del Boca. Sin embargo Hernan Lombardi (que no se sabe para qué lado patea: no solo no le cambia el nombre al Centro Cultural Kirchner, sino que mantiene la costosa placa de mármol que eterniza los nombres de De Vido, José López y otros proceres K), la convocó en lugar estelar para el lanzamiento de los nuevos planes de la cinematografía argentina, junto con otro referente Kirchnerista: el actor Víctor Laplace. Esta embrionaria unión de los del Pro con los K, puede dar nacimiento a criaturas que bien podrían llamarse: los procaces.
Recordemos que procaz, en la primera acepción que le da el diccionario de la Real Academia, es sinónimo de desvergonzado, espécimen que mucho abunda en la geografía argentina.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia


tiziano  ferio
tiziano ferio · Hace 1 mes

aún con la tragicomedia del país descriptiva en esta nota, el tiempo sigue transcurriendo y los habitantes esperando y esperando un país con mayor igualdad para todos

Álvaro Figueroa
Álvaro Figueroa · Hace 1 mes

Como es costumbre, excelente. Gracias, Dr. Neil.


Se está leyendo ahora